Los amigos del Presidente

Durante el Mundial Rusia 2018, el seleccionado peruano estableció como su lugar de concentración el hotel Sheraton ubicado en Sheretmeyevo, una localidad ubicada a 32 kilómetros del centro de Moscú. La vigilancia era rigurosa no solo por pedido del comando técnico sino porque estaba a cargo de implacables policías rusos vestidos con traje negro y rostros impenetrables. En el segundo piso habían unas salas que funcionaban como ambientes para reuniones, un cordón rojo impedía el paso por las escaleras y, para acceder, la vigilancia rusa exigía una credencial especial.

Los amigos del Presidente

Por: Umberto Jara

Durante el Mundial Rusia 2018, el seleccionado peruano estableció como su lugar de concentración el hotel Sheraton ubicado en Sheretmeyevo, una localidad ubicada a 32 kilómetros del centro de Moscú. La vigilancia era rigurosa no solo por pedido del comando técnico sino porque estaba a cargo de implacables policías rusos vestidos con traje negro y rostros impenetrables. En el segundo piso habían unas salas que funcionaban como ambientes para reuniones, un cordón rojo impedía el paso por las escaleras y, para acceder, la vigilancia rusa exigía una credencial especial.

Antes del debut de la Selección peruana contra Dinamarca, apareció en el lobby del hotel Sheraton el vocal supremo César Hinostroza Pariachi acompañado por dos personas y no se le permitió el ingreso. Estuvo esperando casi un cuarto de hora hasta que, según información proveniente del equipo de seguridad, Oviedo le pidió a los oficiales Luiggy Villafuerte Rivero y Jimmy Arroyo Mendoza, miembros de seguridad de la delegación peruana, que junto a Boris, el traductor ruso que acompañó a la Selección, se encargaran de persuadir a los policías rusos indicándoles que Hinostroza y sus acompañantes debían reunirse con el presidente de la FPF, Edwin Oviedo.

De ese modo, Hinostroza subió al segundo piso e ingresó a una de las salas. Al final del día, se comentó en el cuerpo de seguridad las maneras inflexibles de los guardias rusos que casi impiden que “el presidente se reúna con el hombre fuerte del Poder Judicial”. En ese momento nadie podía saber que Hinostroza era el capo del PJ que los audios han puesto al descubierto.

Cuando salió a luz pública la presencia de Hinostroza en la concentración del seleccionado nacional, desde La Videna emitieron un comunicado señalando que “Es absolutamente falso que la FPF y/o su Presidente hayan invitado al Vocal Supremo César Hinostroza Pariachi al Mundial de Rusia 2018, regalándole entradas para los partidos y brindándole hospedaje en el hotel que utilizó nuestra selección nacional. Lamentamos que se generen especulaciones sobre la base de información no verificada”.

El comunicado se limitó a negar la versión del alojamiento y las entradas pero omitió señalar algo que, por transparencia, debieron hacer: informar que sí existió una reunión entre Oviedo e Hinostroza. Se habrían evitado que el propio vocal supremo los deje en offside pues el cuestionado personaje terminó admitiendo públicamente su presencia en el Sheraton aunque justificándola con un argumento infantil: “Fui a saludar a los deportistas”. Argumento inválido porque los jugadores de la Selección no admitían visitas imprevistas, tenían un horario para sus familiares y, además, ¿qué interés podrían haber tenido nuestros futbolistas en recibir la visita de un vocal desconocido?

¿Qué trataron en esa reunión? Aunque los involucrados lo van a negar, un tema fue la medida cautelar que, el 11 de junio, apenas dos días antes de que el juez supremo tome el avión a Rusia, había sido emitida en Lima liberando a Oviedo del problema de la detención preventiva que pesaba sobre él —la audiencia tenía fecha 27 de junio—.

Asimismo, dicha cautelar paralizaba el proceso que se le sigue en Chiclayo bajo los cargos de liderar una presunta organización criminal.

En cuanto “al regalo de entradas” que el comunicado de la FPF niega, existen las evidencias de los audios en los cuales Hinostroza le pide a Antonio Camayo, el dueño de Iza Motors, que interceda ante Oviedo por las entradas y por su Fan Id, documento imprescindible para poder ingresar a los estadios, conforme la regla de seguridad que impuso el gobierno ruso.

Asimismo, el enfático comunicado de la FPF tiene un cabo suelto: el presidente de la FPF sí regalaba entradas en Moscú. Por ejemplo, el famoso hincha israelita David Chauca Quispe junto a los hinchas conocidos como El Fantasma y el Niño Cóndor, recibieron de manos de Oviedo entradas para los partidos de Perú. En conversación que sostuvimos con David Chauca en Moscú y ratificada en Lima, éste manifestó que “el presidente Oviedo nos dio las entradas para los tres partidos”.

Más aún, diversas personas, cuyos testimonios probablemente aparezcan, han señalado que tanto en Saransk, Ekaterimburgo y Sochi —las ciudades en las que jugó Perú— fueron beneficiadas con entradas que “el presidente Oviedo sacaba de su bolsillo”. Asimismo, varios miembros del directorio así como los veinte dirigentes departamentales que formaron parte del séquito de Oviedo, contaban con entradas para terceros cuyo origen provenía del despacho presidencial.

Ahora bien, entregar entradas a hinchas puede ser un gesto de cortesía admisible sobre todo para quienes siguieron al seleccionado desde las eliminatorias como es el caso de los hinchas antes nombrados. El problema es proveer de entradas a un vocal supremo como Hinostroza que, en noviembre de 2016, había firmado una sentencia de casación que favoreció a Oviedo en el grave caso de Los Wachiturros con dos homicidios. Más aún, la jueza Amanda Magallanes —que concedió, tres días antes antes del inicio del Mundial, el amparo que ha paralizado el proceso que se sigue en Chiclayo contra Oviedo— es una jueza jueza especializada en derecho Laboral pero fue puesta como jueza provisional en el tema Constitucional, una materia muy distinta.

Pero, además, del tráfico de influencias existe algo también muy reprochable y es el hecho de que Oviedo abrió el acceso a la máxima entidad del fútbol peruano a personajes que hoy enfrentan graves cargos por presuntas acciones ilegales. En efecto, el presidente de la FPF se niega a explicar su relación con el juez Hinostroza y, sobre todo, sus vínculos con el empresario Antonio Camayo.

La presencia de Camayo en La Videna no puede ser negada, pues, realizaba visitas a Oviedo y debería estar registrado en el exigente control que existe en la puerta de esta entidad. Si el dueño de Iza Motors no aparece en dichos registros la pregunta será ¿por qué no fue registrado? Asimismo, Camayo viajó a más de un partido durante las Eliminatorias Rusia 2018 y, en por lo menos una ocasión, Oviedo le franqueó el acceso al vestuario del seleccionado nacional entregándole de manera indebida una credencial. Estos actos son cuestionables por tratarse de un personaje bajo sospecha por tráfico de influencias, por lavado de activos, por organizar reuniones con la “misteriosa” señora K y por relaciones fluidas y oscuras con magistrados de la Corte Suprema.

En los pasillos de La Videna siempre incomodó el nombre de Camayo por la excesiva influencia que ejercía en el presidente de la FPF. Y sobre esta influencia no queda ninguna duda tras el audio publicado el lunes 23 de julio en el cual Camayo solicita a Cesar Hinostroza escribir las declaraciones que Oviedo debía dar al programa televisivo de la periodista Milagros Leiva.

La afinidad entre Hinostroza, Camayo y Oviedo es elocuente, pues, el dueño de Iza Motors, en el audio hecho público el 23 de julio, le dice textualmente al vocal supremo: “Mañana Edwin va a salir en el programa de Milagros Leiva a las 7 de la mañana. Necesitamos que nos hagas un speech. […] que nos haga quedar bien a todos los cholos. […] Edwin quiere hablar, pero no sabe qué decir. […] A ver si en nombre de todos los emergentes, escribes un speech para que él lo diga”. Este pedido no le deja dudas a quienes conocen la enorme cercanía y amistad entre Oviedo y Camayo, cuyas biografías guardan enormes similitudes.

Existe un asunto de fondo que tiene que ver con el respeto a un logro nacional. En los últimos meses, el fútbol peruano ha generado un fenómeno social de reencuentro con diversos valores y no puede mancharse con personajes que, entre sombras, han estado directamente vinculados al presidente de la FPF. Asimismo, el titular del máximo organismo no puede usar al fútbol como un escudo para obtener sentencias judiciales a su favor que tienen todos los visos de haberse generado dentro del presunto tráfico de influencias.

 

Por: Umberto Jara

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