Agustín Lozano, el impune jugador

El presidente interino de la FPF, nuevamente al margen de la ley. La gravedad de la pandemia por coronavirus y la muerte de miles de peruanos, no le merece ningún respeto.

Redacción ONCE
Lima - 13 diciembre 2020

Primero fue quebrantar el protocolo internacional de Covid-19 en los partidos de las Eliminatorias para que su hijo tuviese el capricho de tomarse una fotografía con Lionel Messi. Ocurrió en el partido con Argentina jugado el pasado 17 de noviembre. En esa ocasión, a la zona de ingreso de jugadores al Estadio Nacional, llamada Zona 1, sólo podían acceder los futbolistas de los dos equipos, la terna arbitral y los contados empleados con tareas específicas. Todos ellos siempre y cuando hubiesen pasado por pruebas moleculares y cumplido en los días anteriores con la burbuja de aislamiento.

Pero el individuo que tiene a su cargo la presidencia de la FPF es, simplemente, un embustero que no respeta reglas ni funciones y se valió de su cargo para que su hijo invada la zona y cumpla con el vanidoso capricho de una fotografía.

La foto de Lozano hijo con Messi, quebrando reglas Covid.

Agustín Lozano Saavedra acostumbrado a vivir fuera de la ley, ha sido descubierto en otra situación ilegal, como puede apreciarse en esta fotografía.

Esta vez convirtió un espacio de La Videna en una vulgar cancha de barrio para ponerse a jugar con sus amistades un partido de futsal. Hemos visto reiteradas veces en la televisión que la policía detiene a quienes juegan partidos de fulbito porque están prohibidos tan prohibidos como las “fiestas Covid” cuyos asistentes son detenidos por la Policía. Pero a Lozano la ley no le importa. En parte se entiende que un sujeto habituado a la corrupción viva al margen de las normas establecidas pero ocurre que está ejerciendo un cargo y, más allá de sus comportamientos delictivos, está obligado a respetar la función y a no utilizar las instalaciones que pertenecen al futbol peruano.

Es evidente que para Lozano las instalaciones de la FPF no le merecen respeto alguno. Ya existe un antecedente cuando convirtió las oficinas en la base para la mafia de reventa de entradas organizada desde la federación y a cargo de los propios dirigentes hasta hoy impunes. Esa misma impunidad es la que ejerce hoy cuando se le ocurre juntar a sus amigotes para jugar un partido de futsal en plena pandemia. Demuestra así su absoluto desprecio no solo a la ley sino a la salud de las personas porque cada uno de esos sujetos es un virtual portador del virus. Existe el Decreto Legislativo 1458 que prohíbe las actividades recreativas grupales y algunos penalistas sostienen que podría ser aplicable el Artículo 289 del Código Penal “Artículo 289°: “El que, a sabiendas, propaga una enfermedad peligrosa o contagiosa para la salud de las personas, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de diez años”.

Si Lozano, a pesar de la larga fila de denuncias y actos de corrupción que existen sobre él. se mantiene todavía impune, se debe a la complacencia de las autoridades. Desde el Ministerio de Educación hace tiempo que nadie actúa. El jefe del IPD prefiere ser un vergonzante cómplice suyo. La Comision de Educación del Congreso apenas balbucea una invitación mientras sigue vigente la ley que le permitió asumir el cargo. Y desde la prensa existen muchos complacidos espectadores de las fechorías de Lozano y hasta existen un par de periodistas que dicen disparar al ángulo siempre y cuando no se trate del arco de Lozano. 

Así estamos. Con el fútbol peruano hundido. Lozano debe terminar este mes el encargo como interino en la presidencia de la FPF. Sin duda va a realizar maniobras y va a entregar prebendas a los sinvergüenzas que las aceptan a cambio de un voto. ¿Alguien hará algo desde el lugar que le toca? ¿O va a seguir el espectáculo nefasto?

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