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Barristas: ¿existen un hincha de selección y otro de club?

Las cifras registran un alto porcentaje de desmanes de los hinchas de clubes. No ocurre lo mismo cuando juega la selección. ¿Son dos tipos de hinchas? Aquí una mirada con el aporte de un hincha más que especial.

Aníbal Ingunza
Lima - 16 agosto 2020

Tomemos un nombre, sea cual sea. Juan Pérez, digamos. Juan alienta a la selección peruana de fútbol: hace cola por una entrada, canta en el estadio, llora por una derrota y es feliz con un triunfo. Al salir, se abraza a cualquier desconocido y caminan contentos sin hacer ningún desmán ni faltar a la ley. El mismo Juan se pone la camiseta de un club, se saca la correa, enfrenta a policías, corretea rivales. El punto medio de esa transformación es lo que nos importa.

Los desmanes de un grupo de hinchas de Universitario el viernes 7 de agosto, en plena cúspide de la pandemia y sabiendo que las mayores órdenes hoy en día son: mascarilla y distanciamiento social, lleva a la pregunta: ¿existe esa diferencia entre un hincha de la selección y un hincha de un club?

¿Sí ese viernes la selección peruana hubiese ido en el bus al mismo Estadio Nacional para jugar eliminatorias habría pasado lo mismo? Es probable, aunque el control de las autoridades hubiese sido más estricto. O, tal vez, si el hincha de la blanquirroja era advertido de que nos quitarían los puntos si había aglomeraciones habría decidido no acercarse al recinto. La complejidad del ser humano abre muchas puertas. Y también las cierra. Pero podríamos decir que sea cual sea la diferencia en el comportamiento, el orden pasa por el control para prevenir y el control riguroso en el momento de los hechos.

El enigmático hincha de la selección peruana.

El prototipo de hincha

¿Qué es ser un hincha? O ¿Cómo es un buen hincha? Son preguntas con muchas respuestas que llevan a una discusión sin punto final. En Rusia 2018 la hinchada peruana fue elegida como la mejor del mundial. Y dentro de esa hinchada, uno de los más destacados fue David Chauca Quispe el famoso “hincha israelita”, apelativo que proviene del nombre de su congregación religiosa Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal.

Previa al Perú – Francia en el estadio Ekaterimburgo Arena

David Chauca ejemplifica al fiel seguidor de la selección peruana de fútbol. Con calor o con frío, parado en la puerta de La Videna o trepado en un techo de las casas colindantes o buscando en Moscú cómo llegar hasta la concentración del seleccionado peruano. Siempre enarbolando la bandera roja y blanca. 

La pregunta que su figura genera es esta: ¿el ideal del hincha es uno como David Chauca que está hecho de fervor y entrega al seleccionado sin ningún atisbo de violencia o descontrol? “En Rusia me dediqué a alentar a la selección. Dormía, hacia vigilia un día antes de los partidos en el hotel de concentración. Es un sacrificio que uno hace. Alentar es nuestro trabajo. Los jugadores en la cancha y nosotros en la tribuna. Y también hacemos nuestro sacrificio. Sufrí con la comida que era casi siempre KFC, aunque a veces me invitaban al restoran ‘Lima’ que hay en Moscú”, señala el hombre de 44 años cuya imagen positiva lo llevó a protagonizar un comercial para DirecTV y varios otros para marcas de zapatos porque son miles los kilómetros que ha recorrido alentado al equipo nacional.

En Rusia con la maleta llena de sueños y de túnicas blanquirrojas.

Alguien dirá y con toda razón que los hinchas de los clubes nacionales también tienen la misma entrega, el mismo sentimiento y la misma capacidad de sacrificio realizando viajes duros e incómodos en todas las fechas del campeonato nacional. Es verdad. Pero eso abre una encrucijada: están los hinchas que siguen a sus equipos a lo largo de todo el campeonato yendo y viniendo de provincias según las fechas en que sus clubes juegan, pero muchas veces los noticieros dan cuenta de comportamientos agresivos y peleas. Y allí se hace válida la pregunta sin respuesta final: ¿existen dos hinchas diferentes? ¿Existe el hincha de selección y el hincha de club? La pregunta se hace más complicada si reparamos en que la mayoría de veces estamos hablando de la misma persona que, de acuerdo a la camiseta, parece tener una distinta manera de comportarse.

Se sabe que los hinchas tienen comportamientos tribales y al parecer cuando la tribu es una sola y unida por la blanquirroja, esa tribu se hermana, se respeta y se dedica a alentar. Cuando existen varias tribus, cuando la masa de hinchas se divide en distintas camisetas y distintos símbolos y afectos, es allí cuando asoman las diferencias y la irracionalidad que conduce a la violencia.

Pero se abre otra pregunta. Si cuando no existe rivalidad tribal el comportamiento parece ser más sereno ¿por qué existen los que incurren en despropósitos como encender fuegos artificiales a medianoche en una ciudad donde mueren mas de 200 personas por día? O ¿por qué existen los que van hasta el Estadio Nacional con el descuido de no tener mascarillas ni distancia social y se enfrentan a la policía? ¿Son o no son hinchas?

Para el hincha israelita existe esta respuesta: “En parte los entiendo porque tanto tiempo que no miraban a su equipo creo que dio lugar a que les gane la emoción. Pero eso tiene consecuencias. Tenemos que saber controlarnos, limitar esa alegría. Tenemos que saber medir, hacer las cosas bien. Estamos en una etapa muy complicada con el virus y los hinchas deben entender que es obligatorio ese respeto porque los hinchas también tenemos obligaciones”.

El fútbol también es su religión.

El hincha. Tema complejo que los sociólogos y antropólogos no han alcanzado todavía a descifrar. Lo cierto es que el “hincha israelita” forma parte de la imagen de los hinchas de la selección peruana. El mismo comando técnico de la bicolor lo reconoce como parte del equipo a tal punto que, refiriéndose a la clasificación al Mundial de Rusia 2018, el profesor Gareca le dijo a David Chauca: “Esto es también para vos que siempre estuviste con nosotros, hasta en el peor momento”.

Se reinicia el campeonato y se reinicia también la ocasión para que los hinchas participen desde las tribunas de sus casas. En poco tiempo se iniciarán las Eliminatorias a Qatar 2022. Ojala que entonces sepamos que el hincha, sea de selección o de club, debe ser uno solo, como la mejor hinchada del Mundial Rusia 2018 que fue ejemplo de la ruta a seguir.

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