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Barça con puños de acero y mandíbula de cristal

El equipo español en la Champions League llega a los cuartos de final liderado por Messi.

Messi y el salto a los cuartos de final.
Francisco Suárez
Lima - 10 agosto 2020

Con un golazo, Lionel Messi se convirtió en el protagonista del Barcelona-Napoli, sin embargo, el equipo culé sigue sin convencer a pesar de que resolvió una eliminatoria complicada y dispareja.  En medio de un encuentro repleto de polémica los dirigidos por Setién lograron el pasaje a los cuartos de final de la Champions League.

El Barcelona de Setién es reconocible por algunas señales: el color de la camiseta, el escudo y Messi. Pero el técnico español ha sido incapaz durante los meses que lleva al frente del Barça, de recuperar aquellas señales de identidad de sus mejores años.

Setién en busca de la felicidad.

Controlar una plantilla como la del Barça no es tarea fácil. Los jugadores históricos, ganadores de todo, comienzan a acusar la edad. Piqué (33), Messi (33), Busquets (32), Suárez (33), Rakitic (32), Vidal (33) y Alba (31) son titulares o alternan con frecuencia en el once inicial y, a excepción del argentino, ya no marcan diferencias con los rivales.

El recambio generacional a través de la cantera o del mercado de transferencia tampoco ha dado grandes frutos. Griezmann cumple, pero no ha podido brillar ni ser determinante. En un acto de generosidad táctica ha decidido ser un jugador de apoyo para favorecer el funcionamiento del equipo. De igual forma, Jong tampoco ha sido determinante. El joven volante holandés brilló en el Ajax en la posición que en el Barça ocupa Busquets y el intercambio ha perjudicado su desempeño.

Griezmann continúa sin convencer a la hinchada del Barça.

Además, del envejecimiento de la plantilla y el desacierto en los fichajes, el tema político siempre ha tenido un rol determinante en el Barcelona. Aquello que Cruyff llamaba “el entorno”. El Barça tiene un rol social y político en la sociedad catalana inmersa en una larga y vieja vocación separatista del gobierno español y la dirigencia actual presidida por Josep María Bartomeu ha vivido revueltas de los socios, oposición de viejos rivales e incluso, enfrenamientos con los propios jugadores.

Messi, duro de matar.

Pese a todo esto, el Barça está vivo y tiene chances porque pisa fuerte y golpea duro. Puede no jugar bien y muchas veces aun teniendo ventaja en el marcador, pierde el control de los partidos, pero tiene dos jugadores claves: Messi y Suárez. Si ellos están con la mecha encendida pueden pelear por el título. Aunque para eso, tendrán primero que ganarle al Bayer Múnich de Alemania.

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