/

Del infierno de segunda a la gloria eterna del fútbol

Grandes clubes de Sudamérica descendieron a segunda división, pero regresaron para cincelar sus nombres en la historia del fútbol.

Un hincha de River llora desconsolado tras el descenso.
Francisco Suárez
Lima - 21 febrero 2021

Varios clubes grandes en el mundo han tenido que vivir la deshonra deportiva de pasar por la segunda división. Algunos de ellos, no solo volvieron sino que luego lo ganaron todo. Repasamos aquí el camino que debe marcar una pauta para Alianza Lima.

AC Milan. Una década en la montaña rusa

En la temporada 79/80, el Milan defendía el título como favorito a conseguir al bicampeonato. La temporada terminaría en desastre. En marzo de 1980, estallaba el legendario escándalo del Totonero. El frutero Massimo Cruciani denunció a la policía una estafa que involucraba a toda una red de crimen organizado que direccionaba pagos a jugadores, entrenadores y dirigentes para amañar partidos. El AC Milan pagó el precio más alto como castigo: el descenso a la segunda división, además de la sanción de por vida de algunos jugadores y dirigentes.

Equipo del Milan que descendió a la Serie B.

El Milan solo tardó un año en ascender. Sin embargo, los “rossoneri” seguían en crisis. La temporada 81/82 volvía a terminar en tragedia. El Milan, esta vez producto de una terrible temporada, descendía a la Serie B sin haber podido siquiera mantener la categoría por un año. Todo parecía perdido. Pero el destino que parecía torcido para el histórico club, comenzó a enderezarse con la irrupción de dos jóvenes figuras que fueron protagonistas en la temporada en segunda: Mauro Tassotti y Alverigo Evani.

El club regresó a primera división para la temporada 83/84 y, a partir de ahí, el Milan iría renovando su plantel con la llegada de grandes jugadores y la consolidación de los futbolistas nacidos en el club. Entre los canteranos, dos leyendas como Franco Baresi y Paolo Maldini. A ellos se sumaron otros históricos italianos como Roberto Donadoni, Alessandro Costacurta y Carlo Ancelotti, además del trío de oro de holandeses compuesto por Rudd Gullit, Marco van Basten y Frank Rijkaard.

Rijkaard, van Basten y Gullit, el histórico trío de holandeses del Milan. Foto: AS.com

Bajo la dirección de Arrigo Sacchi, el Milan configuró uno de los equipo más dominantes de los cuales exista memoria. El Milan cerraría la década sumando dos Ligas de Campeones a su gloriosa vitrina, levantando la Copa de Europa de manera consecutiva en 1989 y 1990.

Corinthians. Desbordados por la pasión

Se calcula que en Brasil hay aproximadamente 30 millones de hinchas del Corinthians. Es el segundo equipo más popular del país, solo detrás del Flamengo. El 2 de diciembre de 2007, el Corinthians visitaba Porto Alegre en un partido decisivo frente al Gremio. A 2,000 kilómetros de Porto Alegre, en la ciudad de Goiania, el Goiás recibía al Inter.

Al Corinthians le valía con obtener el mismo resultado que el Goias para mantener la categoría. Con ambos partidos empatados, el Corinthians parecía salvado, hasta que el árbitro cobró un penal a favor del Goias. 30 millones de hinchas del Corinthians celebraron y se abrazaron cuando Goaias falló el penal, pero el árbitro mandó a repetirlo por adelantamiento del arquero. Segundo intento, segunda atajada y nuevo estallido de euforia… pero el penal se mandaría a cobrar por tercera vez. En esta ocasión, el Goias no fallaría y el Corinthians se iría a la baja.

La masiva hinchada de Corinthians de Brasil.

Lo que unos años antes en 2004 había empezado como un proyecto ilusionante, terminaba en el más oscuro de los finales. La llegada del grupo inversor inglés MSI, que prometió hacer del Corinthians una potencia mundial y que fichó a las figuras argentinas Tévez y Mascherano, había dejado al club en la ruina deportiva y financiera.

Aquí el gol de Guerrero frente al Chelsea:

El club se tomó en serio el regreso a primera división. El Corinthians arrasó en la Serie B brasileña terminando como campeón indiscutible de la categoría a 17 puntos de distancia del segundo lugar y con una diferencia de 50 goles a favor. Apenas tres años después de su regreso a la primera división, en el año 2011, y ya con el hoy seleccionador brasileño Tite en la dirección técnica, el Corinthians viviría su etapa más gloriosa. Ese año, Corinthians ganaría su 5to título nacional. La ambición del equipo paulista no quedaba ahí. En el 2012, tras derrotar a Boca Juniors, se coronaría por primera vez en su historia como campeón de la Copa Libertadores. El momento de ensueño de los 30 millones de hinchas del Corinthians se prolongaría aun más. El 16 de diciembre de 2012, en Yokohama, Japón, el Corinthians tumbaba al millonario Chelsea de Inglaterra con un gol del peruano Paolo Guerrero. El club más popular de una de las ciudades más pobladas del mundo daba vuelta a la historia con un ciclo inolvidable.

River Plate. El fantasma de la B, gatillo del regreso más impactante

Desde que se reimplanta en el año 1983, la baja en el campeonato argentino tiene una mecánica, por decir lo menos, complicada. Los equipos llevan un coeficiente de puntos que se obtiene dividiendo los puntos obtenidos entre los partidos jugados las últimas cuatro temporadas. Para River Plate el promedio nunca había sido una preocupación latente. Sin embargo, tras conseguir el Torneo Clausura de 2008, bajo la dirección de Diego Simeone, River encadenó una serie de pésimos desempeños que fueron, cada uno de ellos, como un puñal que se iba clavando cada vez más en el corazón del hincha.

El día que River descendió a la B.

El equipo de Núñez terminó octavo en el Clausura 2009 y número 14 en el Apertura de ese mismo año. Al año siguiente, la situación se agravaría cuando para el Apertura 2010, los puntos conseguidos en el título del 2008 ya no contarían más para el promedio. De este modo, River llegaba al Clausura 2011 en zona de descenso desde la primera fecha y con el único objetivo de salvar la categoría.

La presión y el mal juego se unieron para que la temporada fuera un calvario. De los últimos 27 puntos en disputa, River solo consiguió sacar 4. Condenado a jugar la promoción, River fue superado en encuentro de ida y vuelta por el humilde Belgrano de Córdoba. Las burlas de los hinchas rivales no se hicieron esperar. El fantasma de la B, como se llama a la segunda división en Argentina, se posó sobre el Estadio Monumental y lo silenció durante un largo año.

Tres años después de disputar la segunda división, River conquista su tercera Copa Libertadores en el 2015.

El día que River perdió la categoría, ya se forjaba el plan para devolverlo al lugar que le correspondía. El delantero Fernando Cavenaghi, en ese entonces jugador del Bordeaux de Francia y a préstamo en el Inter de Porto Alegre juró que volvería a River a jugar la segunda división. Arregló sus contratos tan pronto como pudo y se dispuso a viajar a Buenos Aires. La naturaleza, caprichosa, le tenía preparada una sorpresa. En junio de 2011, la sorpresiva e imponente erupción del volcán Puyehue, en Chile, dormido por más de 50 años, obligó a cerrar aeropuertos tan lejanos como los de Buenos Aires y Porto Alegre, incapaces de operar debido a las cenizas volcánicas.

Cavenaghi, que no podía volar a cerrar su llegada a River, tomó su auto y, con un grupo de amigos, manejó los 1,200 kilómetros que separan ambas ciudades y se puso la camiseta que lo había visto nacer en el fútbol. Pero no fue el único. Alejandro ‘Chori’ Domínguez, dejó el Valencia español para volver al club de sus amores. Entre ambos, pusieron la cuota de liderazgo y experiencia en un plantel donde también destacarían los jóvenes gemelos Funes Mori y el hoy delantero del Sevilla Lucas Ocampos. Para la segunda mitad del torneo, River se vería reforzado por el afamado atacante franco-argentino David Trezeguet. El club de la banda roja, terminaría como campeón de la Pimera B y ascendería así directamente a la primera división.

Aquí el video del día que River Plate sale campeón de la B Nacional:

El futuro de River comenzaba a aclararse. En 2014, llegó a la dirección técnica un conocido del club. Marcelo Gallardo asumiría al mando de River tras la salida de Ramón Díaz y los riverplatenses vivirían una de las épocas más gloriosas de su historia. Campeones de la Copa Sudamericana 2014 y al año siguiente, después de 19 años, campeones de la Copa Libertadores en 2015. El fantasma de la B había sido reemplazado por el hábito de ganar. River volvería a levantar la Copa Libertadores en 2018 en una histórica final ante su archienemigo Boca Juniors.

El camino del infierno a la gloria no siempre es fácil. Pero el trabajo serio y el compromiso de dirigentes, cuerpo técnico y jugadores nos muestra una y otra vez que todo es posible.

/ MÁS INFORMACIÓN
Ver nota completa

El día que pagaron dos millones de dólares por el ‘Zorrito’ Aguirre y José Carlos Fernández

Ver nota completa

Universitario de Deportes, la crisis interna del subcampeón