El camino al descenso de Alianza Lima, una historia en varios capítulos

Una crónica que relata en detalle todo lo que aconteció durante el año de la pandemia hasta llegar al peor desenlace: los blanquiazules se fueron a la Liga2

Félix Flores
Lima - 29 noviembre 2020

Se fue el técnico Mario Salas del club blanquiazul, pero la crisis continuó en un grande del fútbol nacional que terminó perdiendo la categoría. Si en diciembre del 2008, y gracias a un cabezazo de Pedro Aparicio, Alianza Lima salvó la categoría en la penúltima jornada de aquel torneo, esta vez no tuvo tanta suerte y pagó sus decisiones equivocadas. Se sabe ahora, que el ‘Comandante’ Salas nunca fue la causa única ni la totalidad del problema.

El viernes 30 de octubre, la estancia del técnico Salas al frente de Alianza Lima concluyó. Los íntimos acababan de perder 2-1 contra Deportivo Municipal, con los mismos errores en defensa y la pésima ofensiva de cada encuentro. Quedaban a dos puntos del descenso. Esa vez el Fondo Blanquiazul archivó la paciencia y le comunicó al entrenador chileno su cese. Salas respondió afirmando que “tenía fuerzas para seguir”. Al día siguiente, para ahondar más la crisis, se apareció en los entrenamientos y con el pretexto de entrar a despedirse tomó de improviso el mando y dirigió la práctica. El técnico interino ‘Chicho’ Salas observó todo, no quiso complicar más la situación y se hizo a un lado. Al terminar ese incómodo momento, la administradora Kattia Bohórquez y el director deportivo Víctor Hugo Marulanda, le plantearon una negociación a Mario Salas para arreglar el tema. Sin embargo, mientras la oferta era rescindir el vínculo pagándole los tres meses de sueldo, el entrenador se apegó a la cláusula de rescisión que ascendía 600 mil dólares.

Las siguientes horas fueron tensas y finalmente se llegó a un acuerdo: 150 mil dólares para que el técnico –con contrato hasta 2021- deje el club. Salas intentó despedirse vía zoom de sus ex dirigidos pero muy pocos se conectaron para escucharlo. Tras ello, hizo las maletas y se fue con un saldo de 18 partidos (entre Copa Libertadores y Liga1) de los que solo pudo ganar dos, ante Carlos Stein y Deportivo Llacuabamba, dos elencos mediocres; el primero logró la permanencia y el segundo descendió. Sin embargo, la salida del chileno fue solo un capítulo más.  

Mario Salas ex DT de Alianza Lima

En la siguiente jornada, la tercera de la Fase 2 en el grupo B, Alianza Lima goleó 4-0 a Melgar de Arequipa. ¿Sorpresa? No tanta porque el equipo ‘dominó’ presentó suplentes y tenía puesta la cabeza en el cruce de vuelta contra Bahía por la Copa Sudamericana, de la que quedaría eliminado. En esa victoria blanquiazul, el que dirigió el equipo fue Guillermo Salas con ciertos cambios en el once como la titularidad de Rinaldo Cruzado y la ubicación como delantero de Carlos Ascues. Todos esperaban que fuera el arranque de la recuperación, pero no sucedió.  

Chicho Salas increpa a Hugo Marulanda por ser uno de los culpables de la baja.

Desde el Fondo Blanquiazul no querían a un hombre de la casa como ´Chicho´Salas a la cabeza del equipo y sí a Daniel Ahmed, quien se desempeña como Jefe de Planeación y Desarrollo del club. Pero desde el plantel, la opinión era contraria. No querían al argentino cuyas maneras petulantes no caían bien. Sin embargo, el presidente del Fondo Blanquiazul, Diego Gonzales Posada, impuso a Ahmed y terminó sentándose en la banca ante Deportivo Llacuabamba en la jornada 4. Alianza iba ganando 2-0, pero en el segundo tiempo volvió a caerse y en el último minuto le empataron. Ese partido marcó el inicio de la recta final de la debacle. Lo que vino fue peor, en la fecha 5 Alianza fue goleado 4-1 por César Vallejo en un resultado que pudo ser más catastrófico aún.

A continuación, llegaron los cruces contra Cusco FC y Sport Boys. Alianza perdió ambos, el primero por 1-0 y el segundo por 2-0, sin atenuantes. Pases errados, jugadores apáticos y una defensa frágil fueron causa de ambos desastres. En la banca, Daniel Ahmed se tomaba la cabeza y no sabía qué hacer. A dos fechas del final, Alianza se situaba en el puesto 17 de la tabla acumulada con 26 puntos. A tres de Carlos Stein. Si las bases de la Liga1 2020 se hubiesen mantenido y los descendidos hubiesen sido cuatro, los íntimos habrían adelantado su baja. Sin embargo, las cosas se dieron con lógica. En el Apertura, los victorianos no le ganaron a Mannucci y a Sport Huancayo. Tampoco pudieron esta vez: perdieron 1-0 ante los ‘carlistas’ y, en el duelo que los condenó al descenso a la Liga2, sucumbieron 2-0 frente al ‘Rojo Matador’.

Daniel Ahmed y sus asistentes vistiendo los buzos de Alianza al revés, después de la baja.

Pero más allá de la campaña que tuvo a tres técnicos: el uruguayo Pablo Bengoechea, el chileno Mario Salas y el argentino Daniel Ahmed, los responsables también están en la cancha. Apenas en enero, Carlos Ascues y Jean Deza fueron ‘ampayados’ en una fiesta. Salieron de farra en plena pretemporada. Ambos repitieron el hecho en una discoteca y Deza se burló de cuanta sanción le pusieron. Se mostró con una mujer en reuniones en plena pandemia y le faltó el respeto al club hasta que en junio lo echaron. En mayo le había tocado el turno a Alexi Gómez, quien fue denunciado por su ex pareja por agresión. En noviembre a Joazinho Arroé le importó un comino la camiseta. El volante, quien había sido apartado por Mario Salas, fue llamado para unirse al plantel, pero con un ítem importante: no iba a ser titular contra Melgar. El jugador se molestó y demostró su inmadurez fingiendo una lesión y terminó fuera de la concentración.  Sin embargo, pese a la decisión del comando técnico, algunos miembros del Fondo Blanquiazul llamaron al volante para pedirle que regrese. Una muestra más del desorden en la institución. No hubo más castigo para Arroé y ya ante Llacuabamba, tras haberse burlado de sus compañeros, regresó a la lista de convocados y jugó. 

Existe otro hecho que demuestra que los futbolistas hicieron lo que les vino en gana. Francisco Duclós es uno de los peores refuerzos que llegó a Alianza Lima y lo demostró con una desastrosa actuación ante César Vallejo. Lejos de hacer un examen a conciencia de sus constantes errores, el defensor no tuvo mejor que idea que romper el protocolo Covid-19 e irse a un hotel con una mujer. Duclós, con esposa y una hija, fue ‘ampayado’ por un programa de espectáculos. El club lo apartó del equipo y solo lo multó.

En momentos en que el equipo buscaba quedarse en primera división surgió otro problema. Un grupo de futbolistas, entre los que estaría Carlos Ascues, se enteraron que estaban en la ‘lista negra’ para no seguir en la institución en 2021 y sus rendimientos empezaron a decrecer más. Y el descenso se fue dibujando a punta de errores antes que por virtudes de los rivales. Varios mediocres futbolistas con antecedentes cuestionables fueron fichados por el Fondo Blanquiazul con salarios altos, unos, y otros con la excusa de que ‘iban a rehabilitarse’.

Se trató de dejar la impresión de que el técnico Mario Salas era el gran culpable. Tiene, sin duda, una alta cuota de responsabilidad pero el camino hacia la segunda división o Liga2 como hoy se llama, fue un asunto de muchos a lo largo de todo el año. La salida del chileno fue apenas tomar una aspirina antes de morir. 

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