El “Chino” Pereda, el peruano que jugó en Boca junto a Palermo y Riquelme

Pereda conversó con ONCE sobre sus vivencias en Universitario y Boca Juniors de Argentina, donde ganó 3 títulos argentinos, 2 Copas Libertadores y 1 Copa Intercontinental, siendo dirigido por Carlos Bianchi.

Daniel Yaipén
Lima. - 22 agosto 2021

Era un jugador para estos tiempos, se adaptaba con mucha eficacia a todos los puestos en la media cancha y para los técnicos fue una pieza clave que siempre ayudó a armar el once titular. Supo destacarse tanto en Universitario como en la selección peruana, lo cuál le valió ser fichado por el mítico Boca Juniors dirigido por Carlos Bianchi.

¿Cómo y cuándo te diste cuenta que podías dedicarte a fútbol de manera profesional?

Más o menos entre los 12 y 13 años, cuando comencé a jugar en Universitario. Antes de eso yo jugaba en la pista de mi barrio en Breña, en la sala, en mi colegio sólo por diversión y disfrutar todo lo feliz que me hacía jugar al fútbol.

¿Quién sembró en ti la pasión por el fútbol?

Definitivamente mi abuelo, era él a quién se levantaba de su siesta para que me lleve a entrenar al Lolo en las tardes. En sus buenas épocas jugó en el Octavio Espinoza de Ica. Mi familia era cañetana e Ica era la plaza cercana más importante para jugar al fútbol.

¿De chico hincha de qué equipo eras?

De chico jugaba todo el día como loco pero no tenía un equipo en particular. Yo me hago hincha de la ‘U’ cuando llego a sus filas. Ahí tomé consciencia de su historia, su hinchada, su tradición e importancia en la historia futbolística del Perú. Ya estando en huestes merengues es que me planteo llegar al primer equipo, jugar en la selección y llegar al extranjero como mis metas en el fútbol.

Pereda destacó en la ‘U’ y dio el salto a Boca.

¿Cuáles son tus recuerdos del primer día que llegaste a entrenar al Lolo Fernández?

Lo que más recuerdo es que llegué de sorpresa sin imaginarlo. Un día llegó un tío de cariño, amigo de mis padres, que siempre me veía jugar a toda hora y me dijo súbete al carro que te voy a llevar a un lugar para que juegues. Nunca me dijo donde íbamos hasta que llegamos al Lolo.

¿Qué pasó cuando llegaron?

El tío logró que me prueben y luego del partido el profesor Hoyos dio el visto bueno para que me quede, yo estaba maravillado con la cancha, la pelota, las tribunas, en fin, con todo. Ahí comenzó todo, jugué Copas de la Amistad, los torneos de menores de la federación por unos años, hasta que me subieron a los 16 años a la reserva. Al año siguiente el ‘Gato’ Cuellar me sube al primer equipo pero recién debuto a los 18 de la mano del serbio Iván Brzic.

El serbio Iván Brzic lo hizo debutar con la crema en 1991.

¿Quién era tu ídolo de chico y llegaste a compartir equipo con él?

Roberto Martínez, un gran jugador que primero admiré y luego tuve la oportunidad de compartir el primer equipo con él.

¿Eras de ir al estadio a alentar? ¿Algún partido que recuerdes en especial?

Sí, de hecho con los compañeros de las inferiores siempre íbamos a alentar al primer equipo en grupo y la pasábamos muy bien. Antes también iba al estadio, con mi abuelo a los clásicos tripletes en los que te pasabas todo el domingo ahí viendo fútbol. Recuerdo mucho que la rivalidad con Cristal, en esos años se hizo más fuerte y siempre comenzábamos perdiendo pero después lo empatábamos o volteábamos, la garra crema le dicen.

Roberto Martínez era el ídolo de Pereda en sus épocas de hincha de tribuna.

¿Cómo fue tu debut en la profesional?

Una tarde en el estadio Nacional contra el AELU, en realidad no me la esperaba porque recién unos días antes me dijeron que iba a concentrar pero yo pensé que era para completar la lista. Cuando el profe Brzic me mandó llamar del grupo que calentaban, no lo podía creer.

Tú debutas con Universitario y después de 3 años decides ir al Lawn Tennis ¿Por qué de esa decisión?

Nos fuimos con tres juveniles más que no teníamos muchas oportunidades de alternar en el primer equipo, y como el Colorado Cruzado estaba al mando del equipo y además los Pellny eran los dueños del equipo, decidimos ir a jugar allá.

¿Con quiénes te fuiste?

Con Jair Vásquez, Paul Cominges y Coco Meneses. Allá estuvimos un año y regresamos a la ‘U’, pero una vez más nos encontramos con que no teníamos espacio, siempre traían extranjeros y además habían jugadores consagrados como el ‘Puma’ Carranza, el ‘León’ Rodríguez, Manassero, el ‘Ratón’ Rodríguez y Álvaro Barco.

¿Qué vino después?

Freddy Ternero que había sido asistente de Markarian y también hombre de la casa tomó el Cienciano del Cusco y una vez más los cuatro mismos locos agarramos nuestras maletas y nos fuimos a la ciudad de los incas. Siento que nos fue súper bien, es más, diría que fue la mejor temporada del Cienciano previa a los logros de la Sudamericana y la Recopa.

El ‘Chino’ fue tomado en cuenta el el equipo cusqueño.

¿Quién fue el responsable de tu regreso a huestes merengues?

Después de la buena campaña en el Cusco, Freddy tomó la sub 23 de Perú y nos convocó a los cuatro. Un día estaba concentrado en mi cuarto de La Videna y vino el dirigente crema Miguel Silva, para decirme que me querían de vuelta y me ofrecieron un contrato más interesante.

¿Ya te sentías listo para pelear un lugar en la ‘U’?

Sí, ya me sentía con mucha más seguridad, más experiencia y con la confianza de que podía hacerme un lugar en un equipo tan protagonista como Universitario.

Si te digo primera vez en la selección mayor ¿Cuál es el primer recuerdo que se te viene?

Un recuerdo feliz, porque debuté al lado de mi compadre Paolo Maldonado, jugando de titular, dando el pase para el gol de Paolo y con un triunfo por 3 a 0 ante Costa Rica. Cuando Oblitas dio la lista y vi mi nombre para iniciar las acciones fue una de las emociones más grandes que he sentido en mi carrera.

José fue pieza clave en la selección peruana entre finales de los noventas.

Poco a poco te convertiste en pieza clave de ese equipo que era en su mayoría conformado por gente de Cristal ¿Cómo fue ese proceso?

Para serte sincero la integración con los chicos de Cristal fue mucho más sencilla de lo que esperaba y esa gran compenetración que logró todo ese grupo humano se debe a la clase de líder que fue Juan Carlos Oblitas para nosotros. El ‘Ciego’ logró que tengamos esa sensación de familia y ahora que soy técnico valoro mucho más ese punto. Los técnicos inteligentes siempre priorizan la unidad del equipo como punto de partida, es algo en común que experimente con Oblitas, Bianchi y Piazza.

¿Qué les faltó para llegar a Francia ’98?

Para mí fue una circunstancia del fútbol, sino le cobran ese penal inexistente a Pablo Zegarra contra Ecuador, nosotros hubiéramos estado en Francia, así de sencillo. Ese partido tuve que sufrirlo desde la tribuna porque estaba suspendido por tarjetas amarillas.

Después vino Boca Juniors ¿La primera vez que te hablaron del interés de ellos que pensaste?

Yo creía que sabía lo que era Boca Juniors pero cuando llegué a Argentina recién me di cuenta que en realidad no tenía idea de lo que significa un club de tamaña envergadura. Boca es un mundo paralelo, su hinchada, sus ídolos, la directiva, la bombonera, todo es sencillamente indescriptible. Sabes que yo tenía un pre-contrato firmado para irme a Japón a mitad de año y eso me generó muchos problemas contractuales para poder ir a Argentina pero al final lo logré y definitivamente valió el esfuerzo. Llegué en mi mejor momento al mejor equipo y con el mejor cuerpo técnico de su historia.

Se habló mucho de tu relación con Bianchi ¿Cómo la recuerdas tú?

Más allá de ser un técnico extraordinario, lo recuerdo como un padre. Carlos siempre hablaba mucho conmigo y tenía plena confianza en mis capacidades dentro del campo para las distintas funciones que me encargaba. Yo fui contratado por 2 años y gracias a su recomendación me renovaron 2 años más en los cuales ganamos 6 títulos en total.

Pereda y Bianchi una relación fraternal que trasciende lo futbolístico.

Si bien no jugaste de titular todo lo que hubieras querido, ganaste 3 títulos argentinos, 2 Copas Libertadores y 1 Copa Intercontinental ¿Crees que en Perú no han sabido reconocer lo conseguido en tu carrera?

Mira, yo te voy a ser sumamente sincero mucha gente habla simplemente porque tiene boca y ese tipo de personas a mí me importan poco o nada lo que opinen. Yo sé quién soy, que hice, lo que alcance con mi carrera, soy campeón del mundo. Es triste que hayan peruanos tan mezquinos que disfruten tratando de desinflar los logros que obtienen otros peruanos.

El Chino ganó 6 títulos con Boca.

Tuviste una jugada maradoniana frente a Ferro y después de eludir al arquero no pudiste concretar ¿Crees que si la metías tu historia en Boca hubiera sido distinta?

No sé si distinto, pero sí sé que me hubiera llevado una camioneta espectacular del año (risas), que era el premio que regalaba ese año la Superliga argentina al mejor gol del torneo. Recuerdo que se lo llevó un jugador de Independiente, pero si no pateaba el pasto cuando ya me había llevado hasta al arquero, ese premio era mío.

En el 2017 fuiste considerado entre los 100 extranjeros más emblemáticos que pasaron por el fútbol argentino, luego de tantos años ¿Qué sentiste al recibir esa distinción?

No sabía, pero siempre en Argentina los hinchas me trataron muy bien y ojo, no sólo los de Boca, allá viven el fútbol de una manera muy particular, con una pasión inédita, en un momento creo que me sentí más reconocido allá que acá.

Pereda compartiendo oncena con Palermo, Bermúdez y Riquelme.

Después de Boca, ¿por qué regresar a Perú? ¿No tuviste otras ofertas del extranjero?

Claro que sí, a mí me quería Nery Pumpido para ir a jugar en Unión de Santa Fe, el problema fue la terrible crisis económica del país y la depreciación que había sufrido el peso argentino. Mis cuatro años en Argentina fueron una experiencia muy grata, mi familia estaba muy acostumbrada, ahora mirando en retrospectiva tal vez podría decirte que me arrepiento de no haber alargado mi etapa en el país gaucho pero estaba teniendo muchos problemas para sacar mi dinero del país y tuve que tomar decisiones. Antes de regresar a Universitario también hubo interés de la MLS americana pero me sedujo más regresar a casa.

Entre los años 1997 y 2001 llegaste a tener un nivel de juego superlativo ¿Por qué crees no pudiste mantener ese rendimiento por más años?

Después de esa época me vino una racha de lesiones, en especial desgarros, que me impidieron tener la continuidad siempre necesaria para mantener un gran nivel. El trabajo de preparación física en Argentina era muy fuerte y eso me había ayudado en los años previos a sostener el ritmo de exigencia durante esos años.

Si pudieras retroceder el tiempo ¿Qué decisiones tomarías distintas con respecto a tu carrera futbolística?

No fue una decisión mía sino más bien del club. Cuando tenía un poco más de dos años en el club llegó una oferta del Porto de Portugal por mí. Ellos ofrecían 4 millones de dólares y la dirigencia de Boca se cerró en que sino eran 4 millones y medio no se cerraba la operación. Tal vez pude presionar un poco más y hubiera jugado en Europa también.

¿Tu mejor año en el fútbol?

Definitivamente 1998 con Universitario, salimos campeones y Piazza me utilizó de 6, de 8, hasta de 10 me hizo jugar algunos partidos. Definitivamente estaba con un rendimiento muy destacado tanto en lo físico como en lo futbolístico.

José fue valor destacado en Universitario para ganar el Apertura de 1998.

¿Mejor extranjero con el que jugaste y mejor plantel que integraste?

El colombiano Oscar Córdova es el mejor arquero y el más técnico que he visto en toda mi vida. El ‘Patrón’ Bermúdez y el ‘Chicho’ Serna también eran espectaculares pero me quedó con Córdova, con quién además concentraba y me une una gran amistad hasta el día de hoy. Con respecto al mejor equipo creo que el Boca de 1999, estaban los colombianos, Arruabarrena, Ibarra, Basualdo, Cagna y un jovencito Lapaglia asomando como figura. Si bien en el plantel habían grupos que se marcaban por afinidad, a la hora de jugar todos éramos Boca y se notaba en como nos matábamos en la cancha por los compañeros y todos los logros que conseguimos como grupo.

¿Tu mejor gol y partido?

Ante México en la Copa América de 1999 en Ecuador, recuerdo que el Chorri me lanzó un balonazo largo desde nuestra cancha y con el taco me saco a un mexicano y quedó de cara al arco de Campos. Cuando me salió le hice un sombrero y ya estábamos 2 a 0 arriba. Para mí ese es mi gol más bonito, ahora si me dices por emotividad y trascendencia definitivamente el del triunfo ante Colombia en Barranquilla.

Para el Chino el mejor gol de su carrera lo anotó con la selección ante México en la Copa América Ecuador 1999

¿El gol que más gritaste dentro de un terreno de juego sin ser tuyo?

El segundo de Palermo en la final de la Intercontinental ante los galácticos del Real Madrid. Ese día el que la descoció fue un muchachito de apenas 22 años llamado Juan Román Riquelme.

¿Mejor técnico de tu carrera?

No puedo darte sólo uno porque tuve por los menos cuatro que me marcaron: Oblitas, Bianchi, Piazza y Manera, sin ningún orden en particular e incluso podría darte más nombres pero son los primeros que me vienen a la mente.

¿Cómo ves las dos fechas triples que se le vienen a la selección?

Creo que llegamos en un momento importante del equipo, no todos pueden decir que vienen de estar entre los cuatro mejores de América. Si jugamos como en el segundo tiempo contra Brasil yo le tengo mucha fe a los muchachos. Me atrevería a decir que podemos sumar 7 de los 9 puntos no me pidas en que partidos exactos sumaremos ni los resultados pero yo creo en mi selección.

¿Del plantel actual, quién tiene un estilo de juego similar al que tenías tú?

Me gustan Tapia, Aquino y Yotun, pero creo que si es por similitud de juego me identifico más con los dos últimos, porque al igual que yo, se desdoblan al ataque y llegan al área rival.

Pereda se identifica y gusta del juego que brindan Aquino y Yotún.

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