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Ferguson y Pochettino, un encuentro con uno de los entrenadores más icónicos en la historia del fútbol

El argentino quedó deslumbrado por los consejos y el aura del ex entrenador del Manchester United. Cómo manejarse con las estrellas, la relación con la prensa y la toma de decisiones en soledad. Un encuentro exquisito.

Sergio Levinsky
Buenos Aires - 12 diciembre 2021

Mauricio Pochettino reconoce que cuando le mostró las fotos de la comida que mantuvo con sir Alex Ferguson, John Mc Dermott, el entonces titular de la academia del Tottenham Hotspur -donde el argentino entrenaba al plantel entre 2014 y 2020-, le dijo que, por su expresión, parecía en trance. Es que el rosarino acepta abiertamente que aquella conversación con el emblemático ex director técnico del Manchester United, lo marcó para siempre.

Hace unas semanas arreciaron rumores que indicaban que Pochettino podía dejar el Paris Saint Germain para hacerse cargo del Manchester United, en un juego a tres bandas en el que el francés Zinedine Zidane podía reemplazarlo en el club parisino. Si se tiene en cuenta que la dirigencia del club le pidió asesoramiento a Ferguson, las versiones sobre este enroque se potencian.

Zidane podría sustituirlo en el PSG en caso de que el argentino volviera a Inglaterra.

Pochettino siempre fue uno de los preferidos por Ferguson, al punto que cuando éste lo invitó a cenar en Londres en mayo de 2016, el argentino le pidió al jefe de Prensa del Tottenham Hotspur, al que dirigía, Simon Felstein, que lo anunciara públicamente “para evitar los malos entendidos” porque coincidía con un momento en el que el neerlandés Louis Van Gaal estaba en la cuerda floja sentado en el banco de Old Trafford. “Además, nuestro encuentro no tenía nada que ver con su futuro ni con el mío”, contó en el magnífico libro “Un Mundo Nuevo, (diario íntimo de Pochettino en Londres)” del periodista catalán Guillem Balagué. “Te van a fotografiar con él”, le advirtió Felstein. “Me imagino”, respondió el argentino, quien confesó que luego de ese encuentro, siguieron comunicados, enviándose mensajes de texto.

“Ese encuentro me dejó un montón de perlas de sabiduría futbolística, además de un recuerdo que permanecerá conmigo para siempre”, admite Pochettino, que ya para ese entonces había leído “Liderazgo”, un libro trascendente para él por la cantidad de conceptos que vierte Ferguson en él, y que analizó en detalle.

“Ferguson me dijo que no debía perder nunca el control del vestuario, y que ceder ante los veinticinco futbolistas millonarios con los que trabajamos todos los días es el peor de los errores –desveló-. Él prefería enfrentarse con el jugador a la primera señal de desafío a su autoridad, sin esperar un segundo. Si se propasaban, se los cargaba, como hizo en alguna ocasión conocida por todos (se refiere a una dura discusión con David Beckham). Él consiguió establecer una autoridad absoluta en aquel entonces, pero me parece que las cosas han cambiado. El equilibrio de poder se decanta ahora inexorablemente hacia el futbolista. Yo no multo, prefiero dar oportunidades hasta que no hay vuelta de hoja. Y ahí sir Alex y yo estamos de acuerdo: no puedes irte a la cama con dudas después de tomar una decisión. Se decide y a lo siguiente”.

Pochettino también contó que desde muy pronto en su carrera como DT, Ferguson decidió no aparecer sobre el césped durante la semana. “Consideraba necesario salirse de la burbuja, porque desde la distancia veía mejor los cambios de rendimiento de los futbolistas. Eso le daba perspectiva y le permitía centrarse en la vida del jugador más allá de la cancha: ¿Tienes problemas familiares? ¿Financieros? ¿Estás cansado? Observar y ver cosas que no son evidentes es crucial. Quizá el método de Ferguson es el paso que hay que dar para tener una carrera más larga. Yo necesito estar en el campo, corregir en el entrenamiento, exigir, pero a veces el trabajo con los jugadores se lleva a cabo en mi oficina”.

La extraordinaria carrera de Ferguson construida a base de mucho trabajo.

El argentino fue más allá con un ejemplo que calzaría justo para días como estos acerca del actual lateral del Manchester United y la selección inglesa. “Luke Shaw, el más joven miembro del plantel del Southampton, solía venir a mi oficina todos los días, incluso cuando yo apenas hablaba inglés. Le daba un abrazo y se sonreía. Los dos lo necesitábamos por razones distintas. Le preparaba una bebida como parte de su cambio nutricional y charlábamos incluso cuando no nos entendíamos del todo. ¿Tienes novia? ¿Vas con los amigos de siempre? ¿Cómo te diviertes? A veces me enfadaba con él. Luke solía ir a Londres, pero a mí no me gustaba que lo hiciera; era una distracción innecesaria y demasiado habitual, y así se lo dije. ¿Se estaba centrando lo suficiente en su profesión? ¿La disfrutaba? ‘OK, no iré más’, me dijo. Vivía en una residencia del club, pero un día su madre le trajo al entrenamiento y le pedí que viniera al despacho.

– ¿De dónde venís?

– De Londres –me respondió ella, y yo hice una broma que nos hizo reír a ambos. Era lunes. No le dirigí la palabra a Luke hasta el viernes. Creo que no regresó mucho a Londres después de eso.

En esa cena, Ferguson le contó que cuando aterrizó en el Manchester United en 1986 sólo había un jugador del primer equipo menor de 24 años, lo que le parecía un error. “‘Dicen que la suerte favorece a los valientes’, afirmaba. Quizá otros DT crean que es más fácil ganar con jugadores experimentados, pero tanto sir Alex como yo creemos que eso es ‘pan para hoy y hambre para mañana’. Entiendo que este negocio esté dirigido hacia la victoria inmediata. Y los jugadores siempre recordarán quién les dio su primera oportunidad” -cita a Harry Kane y a Harry Winks, a los que él hizo subir a Primera en los Spurs-.

“Mc Dermott, el director de la academia del Tottenham, me contó lo que sir Alex Ferguson aconsejó a Ryan Giggs cuando empezó su carrera como entrenador –desveló Pochettino, con admiración hacia el DT retirado tras la temporada 2012/1- : “Llega pronto. Habla con la señora que prepara el té. Ve a ver a los que lavan la ropa, a los de prensa. Aunque sea sólo para saludar. Porque cuando las cosas se tuerzan, serán ellos los que estarán a tu lado”.

El entrenador de Murphy cuenta en el libro otro momento de aquella cena, cuando llegó el momento de pedir la cuenta. “Tal y como me había imaginado, al acabar la comida hubo un conato de discusión sobre quién pagaría. Yo quería hacerlo pero sir Alex también y él propuso una solución.

– Te haré una pregunta –dijo- si respondes bien pagas. Si no, pago yo.”.

Sospeché que debió pensar en algo bien difícil para que yo tuviera que admitir la derrota. Pero acepté el desafío.

– Final del Mundial 1930, Argentina-Uruguay. Resultado, 4-2

– Sí, continúa.

– ¿Quiénes marcaron los goles para Argentina?

– Carlos Peucelle y Guillermo Stábile –contesté, entre carcajadas.

– Muy bien, muy bien –dijo Ferguson aplaudiendo y asintiendo con la cabeza.

Me dispuse a pagar. Al día siguiente se publicaron las fotos de nuestro encuentro mientras yo seguía flotando. “Joder, ¡estuve con sir Alex!”

“Recordaré siempre cada segundo de aquellas horas de conversación –insistió Pochettino-. Era un sueño hecho realidad. Me sentí de nuevo como un futbolista adolescente, escuchando al sabio entrenador. Envié las fotos que nos hicimos a todo el mundo. Mc Dermott me dijo que parecía estar en trance. Me llamó ‘Hero worshiper’ (adorador de héroes). Conocía muchos detalles de la carrera de Ferguson y lo admiraba por cómo había convertido al Manchester United en un equipo ganador, por haber creado algo diferente en el fútbol mundial”.

Sin embargo, el argentino sostiene que lo que más lo impresionó “no fue su carrera sino su energía, su aura. Su personalidad y su carisma te atrapan. Me encantaría seguir contando con sus consejos. Me habló de cómo, al llegar al Manchester United, tuvo que reorganizarlo todo. Y lo hizo según su propia filosofía, aunque un año quedara decimocuarto y al otro también, al siguiente decimotercero, tercero, segundo… hasta ganar. Su Manchester United era como el Tottenham que me encontré al llegar y la charla me reafirmó para seguir mi propio camino. “Se juegan dos partidos en cada fecha”, me dijo. “El primero, con la prensa. Ese no lo pierdas nunca”. Somos un poco diferentes en eso, pero tomé nota”.

Pochettino con Neymar en el estadio Parque de los Príncipes.

“¿Por qué no hay más Fergusons? –se preguntó el argentino en el libro de Balagué- Porque el fútbol es un tren expreso sin paradas y es casi imposible encontrar a DT dispuestos a tomar medidas impopulares. Sir Alex siempre dice y yo lo comparto: “Muchas veces hay que tomar decisiones que emocionalmente te van a joder, que no se entenderán y que no vas a poder explicar”. Estoy de acuerdo. El DT vive en un estado perpetuo de soledad y rodeado de gente a toda hora.

Pochettino contó que a menudo bromeaba con Daniel Levy, el presidente del Tottenham. “Mire si es sencillo llevar un equipo. Ponga ‘Sky Sports’, mire lo que dicen los comentaristas, haga una encuesta a través de cualquier diario al que tenga acceso, y a las 5-6 de la tarde, cuando tenga toda la información, decida a quién renueva, quién tiene que jugar, qué equipo sale a la cancha, y a quién vendemos”.

Tomado de Infobae

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