Germán Carty: “El nivel de la selección ha bajado considerablemente”

Carty es un ejemplo vivo de que la disciplina, perseverancia y profesionalismo te conducen al éxito. El flamante coordinador deportivo del Cienciano habló de su carrera y de la selección peruana.

Daniel Yaipén
Lima. - 12 septiembre 2021

Es el máximo goleador peruano de todos los tiempos en la Copa Sudamericana, ha permanecido activo jugando al fútbol profesional hasta los 47 años (24 años de carrera) y por si fuera poco es el futbolista peruano que más camisetas defendió (21 en total). Además de ese soberbio currículo deportivo, en lo colectivo puede ostentar ser parte del único plantel peruano que logró cosechar dos títulos internacionales (los únicos a nivel de clubes peruanos). Con el Cienciano consiguió los títulos de la Copa Sudamericana en el año 2003 y la Recopa Sudamericana en el 2004.

La celebración del Avestruz fue su marca registrada con Cienciano.

Regresas a Cienciano después de 17 años como coordinador deportivo, ¿Cómo se dio el contacto y exactamente cuáles serán tus funciones en el cargo?

Me llamó Quintanilla, que es el Gerente Deportivo de Cienciano, él me explicó proyecto que tiene en mente y me resultó muy interesante. Ahora no te voy a negar que el enorme afecto que le tengo al club también influencio en la decisión. Mi funciones principales serán representar a la junta directiva en los asuntos futbolísticos y a nivel interno presentar una política de trabajo deportiva para la institución, así como ser el intermediario para una comunicación fluida entre el comando técnico y la dirigencia.

¿Qué es lo que le dio el fútbol a Germán Carty que ahora quiere transmitir a las nuevas generaciones?

Lo primero que me enseñó el fútbol es que sin responsabilidad y disciplina no puedes ser exitoso en nada que emprendas en la vida. Lo segundo y no menos importante es que si de verdad quieres ser un jugador que trascienda, que deje huella y que juegue no sólo por dinero, debes amar jugar al fútbol con pasión como lo hice yo. Mira los jugadores de élite en Europa, ya ganaron los millones que han querido pero siguen trabajando y cuidándose como profesionales a carta cabal, porque van por la gloria, quieren quedar en la historia de sus equipos y selecciones. Eso es lo que queremos transmitir a los chicos del club, ser jugadores profesionales no un “pelotero” más.

Jugaste fútbol profesional hasta los 47 años ¿Cuál crees que fue el factor clave para tener una carrera tan prolongada?

Dos cosas, el inmenso amor que yo siempre le tuve a mi profesión, lo cuál me llevó a tratarla con el respeto y dedicación que se merece. En segundo lugar, la determinación en lo que quería alcanzar con mi carrera, desde que inicié yo siempre tuve mucha confianza en mis condiciones.

Hasta el último año de su carrera el gol fue su amigo.

¿En que momento y cómo te diste cuenta que tenías condiciones para ser un jugador profesional?

Creo que terminé de convencerme cuando llegué con 20 años al Hijos de Yurimaguas, un equipo que jugaba en la segunda división, y fui titular anotando muchos goles para salir campeones. En esa época la segunda era un campeonato durísimo lleno de jugadores “mañosos” con mucha trayectoria, a eso súmale que los árbitros dejaban pegar a su antojo, para un chico joven y delantero era difícil que te consideren titular pero si lo lograbas aprendías muchísimo.

¿Dónde jugabas antes de Yurimaguas?

A los 18 años estuve en Tacna jugando pora el Bolognesi, recuerdo que fue mi primer viaje sólo fuera de Lima, y me quedé un año por allá. Por diferentes factores regresé a Lima y Daniel Iturrizaga (presidente del Yurimaguas en ese tiempo) me vio jugando en el Conquistadores que era un equipo de Liga en la unidad vecinal que esta por la avenida Colonial, no estoy seguro si es la de Mirones pero ahí jugaba. Así que puedo decir que pasé de jugar Liga al fútbol profesional.

Vestiste la casaquilla de 21 equipos profesionales ¿Para ti cuál fue tu mejor campaña y a cuál le guardas un cariño especial?

Desde los resultados obviamente la de Cienciano donde tuve grandes alegrías con un plantel extraordinario de grandes amigos que conservó hasta hoy en día, la base del éxito de esa campaña fue que formamos una familia real con mucho cariño y respeto. Además coincidimos jugadores con mucho temperamento y actitud que supimos crecernos ante las adversidades y ante la incredulidad de muchos que decían que éramos un equipo viejo y reciclado. Esa campaña la atesoro en el corazón, mira cuantos años han pasado y ningún equipo de los llamados grandes ha podido igualarla. Desde la parte meramente afectiva guardo un cariño muy especial por mi paso por el Sport Boys donde debuté en primera división en 1991 y pasé cuatro maravillosos años. Rememoro con mucha alegría esas tardes de fútbol cuando éramos locales en el Callao y la calidad de personas que tenían toda esa dirigencia encabezada por un señor de señores como lo fue Beto Levy. Nunca mas he visto un dirigente preocupado por la gente humilde del club y que este siempre con el equipo, con la misma actitud en las buenas y en las malas.

Con Sport Boys debutó en la profesional en 1991.

Si te digo Cienciano 2003 ¿Qué es lo primero que recuerdas?

Me viene como un flashback inmediato la jugada del gol en el Monumental de River y yo haciéndoles el gesto de silencio con la mano, era el empate en un momento clave del partido que ellos pensaban que se nos venían encima. Por eso siempre lo recuerdo con mucho orgullo, porque puedo decir que yo silencé el Monumental de River.

Carty silenció a más de 60 mil argentinos que abarrotaban el Monumental.

¿Algo que no era tan positivo dentro del grupo y que superaron durante la campaña?

Yo creo que terminar de reafirmar la confianza en nuestras posibilidades y eso se dio luego que empatamos de visita con Santos de Brasil. Luego de ese partido se fueron los fantasmas de la cabeza y nos convencimos que podíamos jugar de igual a igual con cualquier rival en cualquier cancha de Sudamérica. Las charlas que nos daba Ternero fueron fundamentales para esto, te soy sincero, al principio no prestábamos tanta atención o tal vez algunos ni las entendían bien, pero al final el mensaje te quedaba en la cabeza dando vueltas y poco a poco te iba calando, lo ibas interiorizando y volviendo tuyo. Freddy fue un gran técnico y una persona muy especial para todos en el plantel, recuerdo que antes de la final nos habló de nuestras familias “Ya llegamos hasta acá y no podemos dejar pasar esta oportunidad que nos brinda la vida, cuando entren a la cancha recuerden a sus familias y la familia que hemos conformado nosotros acá. Llegó nuestra hora de quedar en la historia” (Germán se emociona y se quiebra al recordar las palabras de su técnico y amigo).

Germán sosteniendo la Copa Sudamericana 2003.

Fuiste el goleador de la Sudamericana en el 2003 ¿No tuviste ofertas del extranjero luego de tan notable campaña?

Antes de la final con River en Argentina, en el hotel se me acercó un señor que se presentó como directivo de Chacarita Juniors y conversó conmigo por buen rato, un tipo muy ameno y campechano. Según él quedó muy interesado en contar conmigo y se iban a comunicar pero hasta ahora sigo esperando (risas). Lo que sí fue concreto es lo de Once Caldas de Colombia que iban a jugar la Libertadores ese año, con ellos coordinamos todo por teléfono, salario, tiempo del contrato, clausulas, etc. Me mandaron los pasajes y cuando llegué en los papeles habían otras cifras de las que habíamos conversado, los dirigentes colombianos me quisieron presionar para que firme pero yo me mantuve firme en el acuerdo que teníamos y como no quisieron honrar su palabra me regresé. Ojo, tampoco es que fuera una millonada lo que pedía, porque ese año firmé para Alianza con las mismas condiciones económicas.

Tu paso por el Atlante de México fue en 1997 ¿Por qué crees que no lograste quedarte en ese país o migrar a otra liga de similar nivel?

Cuando estuve en Atlante yo anduve en buen nivel, jugando bastante y haciendo goles importantes, se hablaba incluso que podía dar el salto a otro continente sin embargo creo que no fui bien guiado por la gente que me representaba. Inconvenientes con ellos mismo impidieron que siga incluso en Atlante, y me llevaron al Irapuato que era una filial, eso sí, con un acuerdo económico muy bueno, con la promesa de que si la rompía allá iba a regresar. Yo cumplí con lo que me pidieron pero eso no no se dio por eso me quedo con la sensación que ahí había algo más que no me dijeron. Después me tocó regresar regresar a Perú y tuve una gran campaña con Estudiantes de Medicina de Ica pero mi carta pase seguía siendo de los mexicanos, ahí fue que mi representante no se cómo negoció con el presidente del Atlante y logró que me dejaran libre sin pagar absolutamente nada. Creo que les dijo que ya era un jugador de 35 años próximo al retiro y me descartaron, ya te imaginas la cara que deben haber puesto cuando al año siguiente, me vieron campeonando la Copa Sudamericana con Cienciano y además siendo el goleador del torneo (risas). Sino que no supieron valorarme y me mandaron a la filial a pesar del rendimiento que tuve, no es mi culpa (risas).

Jugaste en Perú, México, Bolivia y El Salvador ¿Cuál consideras fue la liga más exigente?

México definitivamente es una liga muy competitiva, con una inversión de otro nivel en relación a Sudamérica. Allá llegan jugadores élite de todo nuestro continente e incluso algunos desde Europa, las cifras que se mueven en ese torneo son muy fuertes. Además destacar es muy difícil porque son muy nacionalistas, para jugar de titular dejando en la banca a un mexicano tienes que romperte el lomo el doble, no es que llegas y porque eres extranjero o juegas en tu selección tienes el puesto asegurado. Mi satisfacción es doble porque no sólo jugué sino destaqué e hice goles en esa liga.

¿En que club sentiste la presión más fuerte por parte del entorno particular que tiene cada equipo?

En dos, Universitario y Alianza Lima. Ahora en la ‘U’ me fue mucho mejor y sentía el apoyo de su hinchada, la algarabía de esa barra dentro del estadio es impresionante, no he visto otra igual. Hasta hoy los hinchas cremas me preguntan porque me fui si era el goleador con 17 tantos en una temporada pero lo mío pasó por problemas personales que tuve con el finado Alfredo Gonzales. Él era una persona con un carácter muy especial y difícil de tratar, recuerdo que yo quise arreglar por las buenas pero me mandó bien lejos y tuve que recurrir a la vía legal para que me paguen lo que decía mi contrato.

Con Universitario festejando uno de los 17 goles que marcó.

¿Cuál fue el mejor jugador extranjero con el que compartiste camerino?

Tuve la fortuna de compartir en el Atlante con el arquero Campos y con Zague, el brasileño nacionalizado mexicano, ambos figuras estelares de México en los mundiales. También había un back rumano que venía de jugar el Mundial anterior, en la liga mexicana los equipos fuertes traen puros jugadores de nivel selección, eso hace que su liga sea respetada a nivel mundial.

Con la selección tuviste 25 partidos y 3 goles ¿Cuál fue tu mejor partido y tu mejor gol?

Yo creo que me falta un gol que hice en un amistoso de visita, allá por Centroamérica no recuerdo sin en Honduras o el Salvador, así que para mí son 4 (risas). Mi mejor gol y partido fueron contra Uruguay, ese día que le ganamos 2 a 1 y el Nacional se caía de la emoción. Por la trascendencia (ese gol nos dejaba a puertas de la clasificación) y la dificultad de la jugada, me quedó con ese. Hay personas que piensan fue fácil pero fue una jugada muy rápida después de las dos salvadas del arquero uruguayo la pelota venía con mucho efecto y prácticamente no había ángulo para definir, felizmente pude controlar bien con el muslo y ponerla por el único espacio que podía pasar.

El gol de Carty desató la locura en nuestro viejo y querido José Díaz.

Fuiste parte del plantel del ’97 que por diferencia de goles no llegó a Francia ’98 ¿Para ti cuál era la principal fortaleza de ese grupo y que les faltó para coronar esa campaña con la clasificación?

La unidad que conseguimos como grupo gracias al excelente liderazgo que sabía transmitir el Ciego Oblitas. En la cancha éramos un equipo humilde, luchador, combativo y con muchos jugadores de muy buen pie, además nos conocíamos muy bien porque la gran mayoría habíamos estado en las Copa América del ’93 y ’95. Por si fuera poco, Juan Carlos había tenido la mitad del equipo titular en Cristal y el estilo de juego era similar, los que veníamos de otros equipos nos insertamos rápidamente y llegamos a jugar de memoria. Sobre que nos faltó es algo que aún hoy en día me sigo preguntando, para mí lo teníamos todo para llegar, lo que sí te puedo asegurar es que si le preguntas a cualquiera del grupo lo que más quisiera es poder volver a jugar ese partido en Santiago contra los mismos jugadores y con el mismo clima, estoy seguro que el resultado sería muy distinto.

¿Quiénes eran los lideres de ese vestuario y cómo lo llevaban?

Juan Reynoso y Pepe Soto que eran jugadores con mucha ascendencia y temperamento. Además ya tenían varios años jugando en el extranjero que en esa época no era moneda común en nuestro fútbol. Ellos llevaban el grupo con mucha camaradería y buena onda, realmente nos hicimos un grupo humano sólido y compenetrado, era un gusto ir a La Videna cada vez que eras convocado.

¿Con quiénes te llevabas tu mejor ?

Yo siempre he tenido buen carácter y me llevaba bien con todos, lógico tenia más afinidad con algunos con los que había jugado como el ‘Puma’ Carranza, el ‘Chorri’ Palacios, el ‘Coyote’ Rivera, Roger Serrano con quién concentraba muchas veces, gran tipo y jugador el cholo. Otro con el que me reía mucho cuando lo convocaban era con Marco Valencia, muy gracioso y gran calidad futbolística.

Carty celebrando una de sus anotaciones con la bicolor.

¿Alguna indicación, frase o consejo que te haya quedado grabado del ‘Ciego’ Oblitas?

Juan Carlos siempre me decía: cuando tú decidas que vas a hacer algo dentro del campo no lo dudes, confía en lo que pensaste primero y define. Si sale o no ya se vera después pero no dudes, la mayoría de veces ese segundo de rapidez va a impedir que te anticipen. Siempre me decía nunca dudes de tus condiciones y fortalezas, y ese mensaje se los transmito ahora a los chicos, ya sea desde el puesto de entrenador o ahora como coordinador deportivo.

¿Qué opinas del nivel de la selección actual y sus posibilidades de llegar a Qatar 2022?

Es claro que el nivel del equipo ha bajado considerablemente, antes se podía perder pero tú veías una regularidad en su nivel de juego y si tocaba perder era luchando y muchas veces injustamente por el buen juego que mostraban. Ahora los veo distintos, más allá de que existan algunas ausencias y algunos estén faltos de fútbol, la base se mantiene pero no están logrando redondear las actuaciones a las que nos habían acostumbrado, yo confío en que en octubre van a poder recuperar su mejor juego y darle muchas alegrías al país. Dentro de este momento complicado creo que hay cosas rescatables como el buen nivel que ha mantenido André Carrillo y las confirmaciones de Callens y Raziel García, quien creo que si tuviera más minutos daría mucho que hablar. Otro que tiene buen juego y personalidad es Marco López pero aún le falta seguir creciendo, tiene todo para ser un gran lateral que se coma la raya y llegue con sus desbordes hasta el fondo.

¿Consideras que es válido que los ex-jugadores opinen sobre el rendimiento de los actuales sin faltarles el respeto o crees que rompen los códigos futboleros?

Si lo dices por lo del ‘Chorri’ no escuché ni leí lo que declaró, pero si dio su opinión futbolística con respeto y sin ofender a nadie, me parece que es válido que exprese lo que piensa. Yo creo que todos podemos dar nuestra opinión sobre el juego del equipo que es algo público, si las cosas no están saliendo bien no se pueden tapar, si la mitad del equipo está por debajo de su nivel eso se va a notar y se reflejará en los resultados. Cuando eres futbolista profesional y más aún de selección, sabes que estas en los ojos de todos y no debes arañarte por las críticas si son hechas con respeto. Además, el que habló no es un cualquiera, el ‘Chorri’ tiene base para opinar porque fue un referente positivo por muchos años de nuestra selección, un tipo que nos dio tantas alegrías y contagio a todos de entrega y pundonor cuando nuestro fútbol pasaba momentos difíciles. Los jugadores de fútbol nunca fuimos ni seremos intocables porque nuestro juego lo ven millones de personas y todos pueden tener su opinión al respecto, imagínate, opina tanta gente que no sabe nada de fútbol, ni parar un pelota pueden y no va a poder opinar el ‘Chorri’ (risas).

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