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Hinchas, el reto de hoy: de las tribunas a la casa

Vuelve el torneo tras la paralización abrupta por desmanes. Antecedentes y realidad de un tema complejo.

Aníbal Ingunza
Lima - 16 agosto 2020

Tras la participación de la selección peruana en el Mundial de Rusia 2018, la hinchada nacional quedó en la retina del mundo. Viajaron por miles al país del Kremlin, prepararon ceviches, enamoraron con su carisma, remecieron los estadios cantando “Contigo Perú” y se comportaron mil puntos. La FIFA no fue ajena a esto y el 24 de setiembre del mismo año, ganamos el prestigioso premio “The Best” a la mejor hinchada del mundo. Un galardón, a todas luces, justo y que generó orgullo. 

Sin embargo, en el orden interno la cuestión es distinta. Con tres ejemplos basta. En setiembre del 2018 hubo una batalla campal entre barristas de Alianza Lima y Sporting Cristal en La Victoria, cerca del estadio Matute donde iban a jugar ambos clubes. El partido fue suspendido en el segundo tiempo. Dos meses después, fue el turno de “hinchas” de la ‘U’ y Cristal que destruyeron autos y ventanas peleándose en el Rímac. Para noviembre del 2019, dos muertos luego de una balacera entre quienes dicen alentar al equipo blanquiazul y los que pintan de crema.  

“Se animan y retan unos a otros hasta llegar a hacer cosas que no se atreverían a hacer solos. El colectivo reparte beneficios entre los más violentos, de tal manera que el que muestra mayor violencia tiene un estatus mayor”, afirma el doctor en Psicología de la Universidad Carlos III de Madrid, Guillermo Fouce. Su opinión es respaldada por Patricia Ramírez, psicóloga de Salud y Deporte: “Lo que causa la violencia es una falsa creencia de cómo defender a su equipo”.

Los hinchas de la bicolor se han comportado en muy contadas ocasiones como agresores o violentos y los recuerdos nos llevan a antiguos enfrentamientos contra la selección chilena. En 2001, un grupo arrojó piedras contra el bus y el hotel de concentración de los chilenos que visitaron Lima para jugar por las Eliminatorias Japón-Corea 2002 y perdieron 3-1. Fue la última vez que nuestros barristas nacionales fueron acusados ante, incluso la FIFA, por su comportamiento. 

Sin embargo, las escenas en los clubes son de cada fin de semana. Las barras controlan gente, revenden entradas, comercializan merchandising, roban, cometen actos de vandalismo y hasta han llegado a causar muertes. Nadie se ha encargado de generar un sistema que evite estas situaciones y tan solo hubo un llamado ‘empadronamiento’ que se llevó a cabo y a medias y sin efecto alguno. Tampoco se ja controlado el hecho de que muchos delincuentes continúan infiltrados en estos grupos de barristas.

Tras los sucesos ocurridos el pasado viernes antes antes del encuentro Universitario versus Cantolao, se han tomado algunas medidas para que los hinchas tomen conciencia de la situación actual. A nivel institucional se pidió a cada club que anuncie a sus simpatizantes que está prohibida cualquier manifestación previa a los partidos. Algunos clubes lanzaron videos con pedidos de sus principales jugadores hacia los hinchas para que se queden en sus casas y vean los partidos por televisión.

Desde la FPF señalaron que tanto Universitario de Deportes como Alianza Lima jugarían sus partidos los días domingos, aprovechando que el gobierno ha decretado nuevamente la inamovilidad para la población en ese día. Eso, por ahora, libraría a los encuentros del riesgo de que algunos desadaptados insistan en una concentración previa. A esta campaña de ubicar a los hinchas en sus casas se han sumado los jugadores de la selección peruana de fútbol con un video solicitando que los aficionados tomen conciencia de la situación y se queden en sus casas. Dada la popularidad de los mundialistas se espera que la campaña logre concientizar a los aficionados. 

En cuestión de clubes, se les ha solicitado a los futbolistas que tengan mucho cuidado con los posteos que realizan en sus redes sociales a fin de no exacerbar los ánimos de los fanáticos. También se les ha recalcados que ellos mismos deben mantener las concentraciones y de ninguna manera faltar a los protocolos. Caso contrario, el equipo será sancionado y hasta se podría llegar a la cancelación total de la competencia.

La Policía Nacional también se ha comprometido a aumentar la seguridad en los alrededores de los recintos donde jueguen Universitario, Alianza Lima y Sporting Cristal. Los protocolos de seguridad con los que van a trabajar se mantendrán para las Eliminatorias Qatar 2022 cuando Perú sea local.

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