La cartelera de Universitario cambia de película

Como en el mundo del cine, Universitario de Deportes había tenido una película con final feliz. La segunda parte anuncia un film de terror.

Félix Flores
Lima - 15 noviembre 2020

En el fútbol, como en el cine, las segundas partes no siempre son buenas. A veces la historia se desgasta, en ocasiones se olvida el original. En su saga 2020, Universitario de Deportes deslumbró con su primera película, hizo taquilla de felicidad y ganó el premio Apertura. Sin embargo, con el arranque de la Fase 2, el paso del equipo crema en el grupo A es, hasta el momento, mediocre. Cuáles son las causas de este bajón en el cuadro de Ángel Comizzo y cuáles podrían ser las consecuencias si no se pone el freno de mano a la bajada.

Empecemos con el final del primer filme. El martes 6 de octubre, en el estadio de San Marcos, Universitario derrotó 3-1 a UTC, remontando el partido, y con tres fechas todavía por jugarse sacó 11 puntos de ventaja al segundo lugar ganando el Apertura. Ese certamen lo culminó la ‘U’ con 42 puntos y un balance de 13 victorias, cuatro empates y apenas dos derrotas, contra César Vallejo y Sporting Cristal. A nivel de goles, los de Ángel Comizzo terminaron con una diferencia de + 20 tantos.  Una campaña impecable que la empezó el uruguayo Gregorio Pérez y la continuó el entrenador argentino en su tercer paso por el equipo de Ate.  

Hasta allí todo perfecto. Las claves de ese logro estuvieron en dos frentes, la sólida defensa y el contundente ataque. En el primer rubro, el portero José Carvallo mantuvo la regularidad que lo llevó a la selección y en el lateral derecho Diego Chávez le peleó el puesto al consagrado Aldo Corzo. Por izquierda, Iván Santillán completó un enorme Apertura con tres golazos y una asistencia. En el centro de la defensa el uruguayo Federico Alonso, junto a Nelinho Quina se volvieron impasables. Jugaron casi todos los partidos y los rivales no encontraron flecos. 

Metros más adelante Alberto Quintero, Alejandro Hohberg y Jonathan Dos Santos formaron uno de los mejores tridentes merengues de los últimos años. Los dos primeros van por los costados, desequilibraron, crearon espacios, pisaron el área y asistieron al ‘9’. En esa posición, Dos Santos convirtió 11 tantos y se transformó en la mejor arma de la oncena de Comizzo. Sin embargo, el primer punto de quiebre para la curva descendente  del equipo llegó con la lesión de dos de estos elementos base. El primero en caer fue el central Alonso quien en el 6 octubre abandonó el campo por una lesión en la clavícula. El diagnóstico fue peor de lo que esperaban y el jugador sufrió una fractura en la zona. Su baja es por ocho semanas y, con suerte, quizás llegue a disputar el ‘play off’. Por su parte, Dos Santos padece un desgarro del muslo izquierdo del músculo bíceps femoral y podría reaparecer pronto, aunque sin ritmo de juego.

Jonathan Dos Santos.

La ausencia de estos dos hombres le costaron, y mucho, a la ‘U’. Sin el defensa Alonso, el equipo ha recibido 17 goles en los últimos 9 partidos. Una cifra de escándalo si tenemos en cuenta que en todo el Apertura concedió 18 tantos en 19 partidos.  La ausencia de Alonso ha sido cubierta por Brayan Velarde y Junior Morales quienes han mostrado un nivel realmente mediocre. El primero quedó retratado en la paliza 6-1 que UTC le endosó a los cremas y el segundo fue una ‘puerta abierta’ en la derrota 3-2 contra San Martín. Ellos, junto al bajón de Nelinho Quina transformaron en incierto el destino de la línea defensiva de la ‘U’.

En los laterales, si bien Iván Santillán aporta ofensivamente, en temas de marca y pérdidas de pelota va hacia atrás. Diego Chávez, quien viene jugando por Aldo Corzo, alterna buenas y malas presentaciones. Metros más atrás, en el arco, está el otro grave problema, Diego Romero. Llamado a ser el reemplazante de José Carvallo, el surgido en las divisiones menores del club ha mostrado inseguridad, falta de recursos técnicos y una mala lectura de las jugadas. En los últimos 5 partidos, el golero de 19 años ha recibido 13 tantos.

Aldo Corzo.

Pero la magra Fase 2 también ha tenido dos inconvenientes más, el problema ofensivo y un quiebre extra deportivo. En el primer rubro no solo la ausencia de Dos Santos ha golpeado y fuerte, sino también el bajo rendimiento de Quintero y Hohberg. El panameño apenas acaba de marcar su primer gol en el año (ante San Martín) en 24 partidos. Muy poco para alguien que juega de extremo y ya tiene cuatro años en la liga peruana. Por su parte, Hohberg  solo ha marcado un tanto en los últimos cuatro partidos y fue de penal. Si nos remitimos al suplente Alexander Succar apenas cuenta 3 goles en 18 encuentros. Una baja estadística siendo el ‘9’ suplente. 

Pero la cosa va más allá de las canchas y entra a las oficinas. A inicio de octubre llegó una oferta de la U. de Chile por el extremo Alejandro Hohberg. Ofrecieron 100 mil dólares por la cesión del futbolista de 29 años. El jugador se emocionó, iba a ser su primera gran experiencia en el extranjero. Sin embargo, la propuesta fue rechazada por la administración del club merengue, que antepuso el tema deportivo. No querían perder a Hohberg a puertas de lo que será la definición del campeonato nacional. 

Ángel Comizzo.

El futbolista se enojó mucho por la decisión y amenaza con no renovar su contrato creando una ruptura con la administración. Además, se supo que ya los representantes de Federico Alonso y Jonathan dos Santos les han hecho llegar a estos varias propuestas para el 2021. En el club esto ha causado malestar ya que crea desconcentraciones en una recta final donde a la ‘U’ le viene saliendo todo de cabeza. Desde que arrancó la Fase 2, la ‘U’ ha jugado seis partidos. Apenas ganó dos partidos y uno de ellos con un penal en el final. Por el contrario perdió tres encuentros y empató uno.

En cuestión de goles tiene 8 a favor y 13 en contra. Ya perdió el primer lugar del puntaje acumulado  a manos de Sporting Cristal (tiene 49 y los celestes 51) y correría el riesgo de perder también el segundo ya que se encuentra a cinco puntos de César Vallejo. Si eso sucede deberá jugar una semifinal. En este momento, en el nivel del equipo de Ángel Comizzo, todo es posible y los hinchas cremas tienen temor de alejarse de la estrella 27 que asomaba en su universo. 

Lo que empezó como una película de final feliz puede haber cambiado al género de terror.