/

La presentación de Messi en el PSG desde adentro

Desde la capital francesa, una crónica desde el estadio Parque de los Príncipes y el show que se montó alrededor de la nueva joya del PSG.

Maria Laura Avignolo
Argentina. - 15 agosto 2021

El Paris St Germain y sus fans recibieron el sábado a Leo Messi con la alegría y el afecto de una gran familia. Con el estadio Parc de Princes repleto, bajo un día de verano perfecto, miles de simpatizantes ocuparon las butacas azules y coloradas para dar la bienvenida al mejor jugador del mundo, con fuegos artificiales y un delirio entusiasta de “Oh lala, Leó, Leó”.

En ese escenario, a las 8 de la noche, antes del partido entre el PSG y Estrasburgo, también presentaron en sociedad a las otras estrellas: el español Sergio Ramos, el gigante italiano Gianluigi Donnarumma, el holandés Georginio Wijnaldum, y el marroquí Achraf Hakimi, que convertirán a un club millonario en un fenómeno global.

Leo Messi ingresó último a la plataforma instalada en el campo de juego, vestido de blanco , con la camiseta del PSG. Ovación completa. ”Leeeeooooo Messssiiiiiii” gritaba la tribuna. Era como estar en la Bombonera, en un Boca y River. Los fans enardecidos y felices. La “Messimanía” en su esplendor. Messi sonreía cuando la multilingüe presentadora le preguntaba como se sentía.

Una multitud llenó el Parque de los Príncipes para recibir a Leo Messi. Fotos: Noel Smart/Clarín.

”Bienvenido Messi” se leía en las tribunas, entre banderas de los Ultras, banderas argentinas y una solitaria bandera española en la primera fila.

Eran las 20 y 13 minutos de la noche cuando el mejor jugador del mundo pisó el césped recién regado del PSG. ”Es un momento especial para mi”, dijo Leo, que le agradeció a PSG “este recibimiento mágico e increíble”. Un minuto antes lo había abrazado su amigo Neymar, previo a la salida al campo de juego. El brasileño fue fundamental para su llegada, convenciéndolo a él y presionando a los directivos del PSG. Antes, otro abrazo: el de Javier Pastore, un ex PSG, que los fans recibieron con ovación ante sus declaraciones de amor.

Las entradas, agotadas. Los precios de la reventa alcanzaban los 4 mil euros. Fotos: Noel Smart/Clarín.

Después de la tragedia shakesperiana en Barcelona, las lágrimas, la sensación de traición del club donde creció y quería quedarse, Messi no pudo haber recibido mejor bienvenida en Paris. Fue un verdadero actor de amor, un largo abrazo reparador,una bienvenida que Paris no da a todos. Banderas azules y coloradas en cada butaca, fuegos de artificio ante el ingreso de Messi y de cada una de las nuevas adquisiciones del PSG y especialmente, el entusiasmo de un estadio enloquecido.

El desafío al Covid

Durante un año y medio, el Parc de Prince fue un monumento al fútbol muerto en la ciudad. La pandemia prohibió que se celebraran partidos a causa del Covid. Hoy la alcaldesa de Paris, Anne Hidalgo dio la luz verde para que el estadio se llenara, como en los mejores tiempos. No cabía un alfiler. No solo querían ver a Messi sino reencontrarse con el club de sus amores. Messi los llevaría a ganar la Champions. Ese es el sentimiento que está en el corazón de todos.

Pero este estadio repleto fue el mayor desafio al COVID, cuando en Francia hay 20,000 casos diarios. Máscara obligatoria, pasaporte sanitario en mano que coincidiera con el documento de identidad, billete y un nuevo ticket de la seguridad. El control de ingreso al estado era riguroso y no daba lugar a fraudes.

Las largas colas frente a las puertas se fueron armando sin distancia social porque el control era estricto. Un personal de seguridad, todo vestido de negro, pedía el pasaporte sanitario y el documento de identidad. Un paso más adelante, otro, el billete de ingreso, que pasaba escaneado por una máquina para que se abriera el molinete y de allí salía otro ticket, que finalmente autorizaba el ingreso. Luego los azafatas llevaban a cada uno a su butaca. Organización perfecta. El presupuesto del PSG en seguridad debe ser uno de los más importantes del mundo y funciona como una orquesta sinfónica.

Control exhaustivo en los ingresos al estadio por temor a atentados. Fotos: Noel Smart/Clarín.

“C´est ici Paris” decían los nuevos jugadores que se incorporaron al club, aunque hablaran en su propia lengua. Hakimi lo hizo en español como Ramos, que recibió una ovación. Leo lo deberá aprender pronto.

Y luego, la sorpresa. El estadio silbó a Kylian Mbappé. La razón fue que él aun no ha decidido prorrogar su contrato con el PSG. La gran incógnita. Podría irse al Real Madrid, que está seduciéndolo. El temor de sus fans es que el tridente Neymar, Messi, Mbappe no se pueda concretar cuando están camino a ser el mejor equipo del mundo. Al menos en términos de marketing.

La bandera argentina, presente en el estadio Parque de los Príncipes. Fotos: Noel Smart/Clarín.

La Champions, el objetivo

La ceremonia de presentación en sociedad debió ser breve porque la televisión lo exige. Debían calentar los jugadores antes que el partido comience a las 9 de la noche y una enorme plataforma cubría el medio del campo de juego. Y como en un film de Hollywood, pronto desapareció.

“Este es un día inolvidable. Hemos vuelto al estadio y lo tenemos a Messi. Su llegada es super importante por la imagen del club frente al mundo. El PSG será un fenómeno global” admite Philippe, que junto a su esposa Claude, agitan una bandera colorada del PSG , con el sol en sus ojos.

Los hinchas del PSG ven más cerca que nunca la Champions League. Fotos: Noel Smart/Clarín.

Johan es holandés, trabaja en Paris y se abonó al PSG. No iba a la cancha desde hacía 18 meses . “La llegada de Messi tiene un solo objetivo: que ganemos la Champions. Si lo conseguimos, este club no lo olvidará jamás”, dijo.

Messi se instaló en la tribuna del Parc de Prince, en el lugar donde sientan los jugadores que son parte del equipo pero no son titulares. En su cara, una gran sonrisa para empezar una nueva etapa.

El embajador argentino Leonardo Costantino estaba en la tribuna oficial junto al presidente del PSG, Nasser al Khelaifi, un miembro de la familia real qatarí y ex tenista. En las tribunas, el contraste social: los suburbios árabes y negros entre los “ultras”, como se llama a los barras del PSG, los parisinos en las tribunas, junto a los que llegaron del norte de Francia o de Marsella para ver a Messi y los grandes empresarios, en las logias de lujo, que le permiten al PSG ganar una fortuna por año. Otro concepto de fútbol, multicultural, multiétnico y con una televisión propia, que entrevista en inglés, francés, español, árabe o italiano. Un Babel, como su propio club.

En los alrededores del Parc de France, la fiesta y las colas para el ingreso. Los “food trucks” son un ejemplo de un club global: sandwiches veganos, comida mexicana, francesa, cerveza británica y agua para combatir los 30 grados al sol.

Los “food trucks” y su variada comida exponen una sociedad multiétnica. Fotos: Noel Smart para Clarín.

“Para el maillot de Messi, usted debe ir directamente a la caja, no se la puede probar”, insistía la seguridad de la boutique, norma que exigen las reglas anti covid. Un aluvión de jóvenes, padres con hijos y chicos solos estaban dispuestos a pagar 150 euros por una camiseta azul, donde se leía el nombre de Leo y el número 30.

El estadio permite 46.000 personas en su interior y hoy celebraba su regreso. El fenómeno Messi los va a forzar a ampliarlo. Un nuevo capítulo ha comenzado y la tristeza quedó atrás. El PSG jugaba su primer partido de la temporada con un golazo de Mauro Icardi frente a Estrasburgo. Terminó 4-2 para el local, pero la fiesta estuvo en la previa. Ahora todos esperan el debut de Messi, probablemente el 12 de septiembre.

/ MÁS INFORMACIÓN
Ver nota completa

Un personaje llamado Bob, la sombra de Messi en sus primeros días en el PSG

Ver nota completa

Los secretos del PSG, el fútbol y un objetivo geopolítico y económico