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La sanción flash de la Conmebol a favor Uruguay y la nula sanción a Bascuñán

Le anularon un gol legítimo a Uruguay. Su reclamo fue atendido en apenas unas horas. A Perú, le robó el árbitro Bascuñán y no pasó nada. ¿Por qué? Aquí el informe.

Redacción ONCE
Lima - 13 junio 2021

El 03 de junio la selección de Uruguay enfrentó al conjunto paraguayo por la Eliminatorias a Qatar 2022. En el minuto 23 del partido, la selección charrúa convirtió un gol a través de Jonathan Rodríguez, sin embargo, este fue anulado por posición adelantada luego de que el árbitro revisará el VAR. Esa misma noche la Federación Uruguaya de Fútbol presentó un reclamo que sorprendentemente fue resuelto a favor de los uruguayos en menos de 24 horas.

Una veloz decisión que contrasta totalmente con un hecho parecido contra la selección peruana en octubre de 2020 cuando enfrentó a Brasil y el árbitro chileno Julio Bascuñán hizo un pésimo arbitraje. En esa oportunidad, se decidió abrir una investigación, no se sancionó a Bascuñán y éste ya ha vuelto a funciones. Ambos episodios llevan a una conclusión: la dirigencia uruguaya es competente y hace valer sus derechos mientras que la ineptitud del presidente de la Federación Peruana de Fútbol, Agustín Lozano, queda a la vista. Mientras siga siendo el empleado que inclina la cabeza ante su patrón Alejandro Domínguez, la selección peruana no estará protegida de los malos arbitrajes.

La decisión flash a favor de Uruguay

El partido disputado ante las selecciones de Uruguay y Paraguay se jugó el 03 de junio en el estadio Centenario de Montevideo. El reclamó uruguayo cuestionó las actuaciones del señor Nicolás Gallo (árbitro VAR colombiano) y el señor Miguel Roldán (árbitro asistente colombiano). La Comisión de Árbitros de la Conmebol que preside Wilson Seneme, en tiempo récord determinó castigar a los árbitros involucrados por tiempo indeterminado.

En el documento oficial de la decisión de la Conmebol se lee: “Las actuaciones de Nicolás Gallo y Miguel Roldán han sido analizadas técnicamente por esta Comisión, concluyendo que los mismos han incurrido en errores graves y manifiestos en el ejercicio de sus funciones en el desarrollo del partido mencionado precedentemente, en la anulación del gol de Uruguay por supuesto fuera de juego”.

El mismo documento resuelve con suspender a los árbitros Nicolás Gallo y Miguel Roldán por tiempo indeterminado en el ejercicio de sus funciones en competiciones organizadas por la Conmebol.



Perú y el Caso Bascuñán

En Perú la situación fue otra. El presidente de la FPF, Agustín Lozano, se convirtió en un fantasma. Silencio absoluto desde La Videna. Recién dos días después del partido convocó a una reunión a los miembros del Comando Técnico, Ricardo Gareca, Néstor Bonillo y Sergio Santín; el gerente deportivo, Juan Carlos Oblitas y el gerente de selecciones, Antonio García Pye. En la cita, en la que también estuvo presente el representante de la CONAR, Lozano era renuente a enviar una carta de protesta. La situación fue tensa porque no solamente se trataba de la actuación del árbitro Bascuñán sino que ya se habían detectado las irregularidades cometidas por el VAR comandado por otro chileno, el árbitro Piero Maza: se ocultaron imágenes sobre todo las que corresponden a la mano cometida por Neymar que, al ser falta previa, habría invalidado el penal que le cobraron a Yotún y que dio lugar al primer gol brasileño. También el propio Maza se negó a revisar más imágenes del segundo penal. Existieron veintidós cámaras pero hubo ángulos que no se revisaron en los dos penales. Y Lozano se negaba a presentar un reclamo.

Ante los reclamos de los seleccionados Bascuán con un gesto pide que se callen.



Esto nos revela un grave hecho. Perú enfrenta las Eliminatorias Qatar 2022 sin tener dirigentes con voz y voto y eso significa que estamos a la deriva en aquellas decisiones en las que se necesita una dirigencia con presencia. En los hechos, Lozano es un rehén de Alejandro Domínguez, el presidente de la Conmebol. Si osa discrepar, si plantea un reclamo, si se atreve a una mínima discrepancia, simplemente le aplican la sanción por revendedor de entradas.

Alejandro Domínguez y Agustín Lozano.



Alguien dirá que no tiene sentido protestar porque el resultado no se puede modificar. Es cierto. Pero el objetivo de una protesta va por otro camino: si no se reclama, si no se hace visible y enfática la posición peruana se abre la puerta a futuras situaciones similares y se trata también de exigir que se implementen reglas claras en el tema de los árbitros y del VAR.

Hay que tener claro que el Caso Bascuñán desnudó la mediocre gestión del presidente FPF, dejando en evidencia que a nivel sudamericano el nombre de Agustín Lozano no tiene peso.

¿Qué hizo Uruguay para que la decisión de la Conmebol salga a su favor en tiempo récord?

Todo comenzó con un asado en marzo del presente año. El presidente de la Conmbebol Alejandro Domínguez y varios dirigentes del fútbol uruguayo compartieron con el presidente de Uruguay Luis Lacalle Pou, una tradicional parrilla. De ese encuentro gastronómico nació la iniciativa del presidente Lacalle de interceder para conseguir las vacunas para los planteles de fútbol profesional sudamericanos. El embajador uruguayo en China, Julio Lugris, comenzó las tratativas con el laboratorio Sinovac que reservó 50,000 dosis para los jugadores, árbitros y cuerpos técnicos sudamericanos. La tarea fue clara: conseguir una donación de 50, 000 vacunas para la Conmebol.

Presidente de Uruguay Luis Lacalle Pou.

Luego de la gran gestión del presidente uruguayo y de la Federación Uruguaya de Fútbol, el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, anunció que el organismo llegó a un acuerdo con el laboratorio Sinovac para la donación de 50,000 dosis de sus vacunas para aplicar a jugadores, árbitros y otros actores del deporte. Domínguez sabía que quedaba en deuda con Uruguay por su gran gestión en la donación de las vacunas.

Abrumado por la donación, el titular de la Conmebol comenzó a agradecer al gobierno uruguayo mediante varios tuits, uno de ellos fue dirigido al presidente uruguayo Luis Lacalle Pou, por la “mediación” con China. En palabras de Domínguez, el rol de Lacalle Pou “fue crucial para concretar el acuerdo, de enorme importancia para el fútbol sudamericano”.

Tuits del presidente de la Conmebol.



Además de los tuits, la Conmebol mediante un comunicado mencionó que la donación de las 50,000 vacunas es “un respaldo concreto” de Sinovac para que se lleven a cabo la Copa América 2021 y los torneos internacionales de clubes, como la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana.

Pero los agradecimientos del presidente de la Conmebol continuaron, Domínguez también agradeció al secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, al secretario nacional del Deporte, Sebastián Bauzá, al embajador uruguayo en China, Fernando Lugris, y al presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), Ignacio Alonso.

No cabe duda, que la gestión de las 50,000 vacunas para la Conmebol fue una gran jugada de la Federación Uruguaya de Fútbol y su presidente Ignacio Alonso y a ello se debe la rápida sanción a los árbitros que atentaron contra su seleccionado. Este tipo de estrategias están muy lejanas en el caso de la dirigencia peruana. Si bien Agustín Lozano es incapaz de imaginar acciones a favor de la selección peruana, si ese milagro ocurriera tampoco lo podría aplicar porque, en rigor, Lozano no es un dirigente sino un rehén que debe obedecer todo aquello que le indique Alejandro Domínguez desde la Conmebol. Es una consecuencia inevitable de quien cometió un delito y no tiene margen de acción. En síntesis, cuando un revendedor de entradas funge de presidente de la FPF, el fútbol está desprotegido.

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