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Las cifras los ponen al descubierto

Solo en el año 2019, los clubes profesionales peruanos recibieron en conjunto alrededor de 45 millones de dólares por derechos de televisión. Y en este 2020, Lozano y Chiri han entregado gratis esos derechos de cuatro clubes.

Redacción ONCE
Lima - 23 agosto 2020

En medio de la atroz pandemia de este funesto año 2020, no solo en Perú sino en el mundo entero, el fútbol sobrevive gracias a que los clubes profesionales reciben dinero proveniente de los derechos de televisación. Como bien lo ha señalado con su habitual inteligencia Jorge Valdano, el integrante de la selección argentina campeona mundial de 1986 y hoy columnista del diario El País, “la televisión es el respirador artificial del fútbol”. Desde la Premier League, el Calcio, la Liga Española, la Bundesliga hasta el modesto fútbol peruano y en todos los continentes con los estadios sin público en las tribunas, los derechos que paga la televisión para las transmisiones televisivas constituyen el único ingreso importante y firme para los clubes profesionales.

En el caso específico del Perú existe una realidad que antecede a la pandemia. Observemos este cuadro:

Si trasladamos a dólares los últimos cinco años vamos a encontrar que por concepto de boletos vendidos a los asistentes a los estadios, se registraron estas cifras:

Año 2019: 9 millones 730 mil dólares.

Año 2018: 8 millones 370 mil dólares.

Año 2017: 6 millones 725 mil dólares.

Año 2016: 7 millones 530 mil dólares.

Año 2015: 7 millones 860 mil dólares.

Usemos solamente el año 2019, y encontraremos que por los contratos de cada uno de los clubes profesionales de fútbol suscribieron con el Consorcio Fútbol Perú, recibieron, en conjunto, alrededor de 45 millones de dólares. Es decir, más de 35 millones de dólares por encima de lo que se recaudó ese año por el ingreso de los espectadores a los estadios.

La conclusión es evidente: el fútbol peruano desde años anteriores a la pandemia actual, ya sobrevivía gracias a los derechos de televisión y a las negociaciones directas que cada club realiza para recibir directamente el dinero pactado. En este contexto, caben las siguientes preguntas:

¿Qué sentido tiene que dos individuos improvisados y con sombras en su gestión como Agustín Lozano y Óscar Chiri pretendan convertirse en los negociadores de los derechos de televisión del fútbol peruano?

¿Quién les ha dado potestad para pretender convertirse en los tutores de los clubes profesionales y pretender negociar, cobrar y repartir ellos los ingresos por los derechos de televisión?

¿Cómo pretenden ser los negociadores de Alianza Lima, Universitario de Deportes, Sporting Cristal, Universidad San Martín, Mariano Melgar y demás clubes profesionales peruanos, si  acaban de entregar gratuitamente los derechos de cuatro clubes a DirecTV?

Si tenemos en cuenta los actos de su gestión, el actual presidente de la FPF, Agustín Lozano, y el secretario general, Óscar Chiri, son dos personajes sin mayores luces y tienen sobre sí severos cuestionamientos. Siendo así, su pretensión de ser los negociadores de los derechos televisivos es a todas luces algo irrazonable. La pregunta principal es ¿qué hay detrás?

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