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Los barristas y los autores intelectuales

Existen evidencias de que los desmanes de los hinchas de Universitario tuvieron autores intelectuales y financistas. Una investigación que está pendiente.

Raúl Leguía, Jean Ferrari y Humberto Leguía.
Redacción ONCE
Lima - 16 agosto 2020

Las oscuridades se terminan iluminando, aunque existan fuegos artificiales que pretendan distraer. El drama de Universitario de Deportes es la existencia de dos bandos cada uno con sus intereses propios. De un lado, Gremco cuyo apetito económico no toma en cuenta para nada a la institución y, del otro, los ex administradores Raúl y Humberto Leguía que no solo tuvieron una pésima gestión, sino que se enfrascaron en batallas personales con sus oponentes al punto de abrir la puerta a actos violentos.

Estadio de Universitario.

Sobre este último punto cada vez más asoman las sospechas de que detrás de los episodios que causaron la suspensión de la Liga 1, se encontraría la mano de los ex administradores. El primer hecho llamativo fue la absurda y delirante madrugada con fuegos artificiales y cohetones para celebrar un anodino aniversario, el 96º del club, una cifra que habría merecido, como cada año, un recuerdo, pero no una celebración tan estruendosa que parecía el inicio de las celebraciones por el centenario. A ello se suma una pregunta esencial ¿quién financió la cantidad de fuegos artificiales y cohetones que se encendieron en una decena de distritos? Y, al lado de ello, ¿quién financió la logística para la distribución de los artefactos que alteraron la paz de la ciudad esa madrugada? Está claro que los fuegos artificiales no se venden en cada supermercado de cada distrito.

Las mismas preguntas son válidas para la movilización de los “hinchas” que, sin respeto a las reglas establecidas para prevenir el contagio por la pandemia, se movilizaron no en uno sino en dos puntos: el hotel donde concentran los jugadores y los alrededores del Estadio Nacional. La consecuencia fue la suspensión del torneo.

Hinchas de la U en pleno disturbio en los alrededores del Estadio Nacional.

A través de una fuente policial, ONCE se ha podido enterar que una de las líneas de investigación apunta hacia los ex administradores Leguía como los presuntos autores intelectuales de los absurdos hechos que dañaron la tranquilidad ciudadana y el inicio de la Liga 1. A este hecho se une un caso aún pendiente de investigación y es el explosivo lanzado junto a una corona fúnebre contra el local de Indecopi el 15 de junio pasado, un acto salvaje que no debe ser pasado por alto.

En suma, los ex administradores Leguía habrían incursionado en un hecho que debe ser materia de investigación y que consiste en utilizar a delincuentes parapetados tras el disfraz de hinchas para generar actos de violencia y desorden social en la pugna que mantuvieron con la facción de Gremco. La madrugada de fuegos artificiales y la tarde de los “hinchas” en las calles habrían sido maniobras urdidas por los Leguía con el fin de boicotear el partido que debía jugar Universitario. El problema es que no tomaron en cuenta que el efecto no sería solo a nivel de club sino mucho mayor y terminaría ocasionando la suspensión del torneo, la intervención de las más altas autoridades del país y el repudio unánime de la opinión pública.

En el ámbito de la dirigencia también generó una dura discusión entre Jean Ferrari, uno de los operadores de la administración Leguía, y el secretario general de la FPF, Óscar Chiri. Asunto que muestra un hilo de la trama: ¿por qué la FPF tenía relación directa con los ex administradores de un club en conflicto económico en lugar de mantener imparcialidad? Cada vez se hace más nítido un problema que afecta al fútbol peruano y es el rol de un sector de dirigentes que va desde la FPF hasta ciertos clubes que no trabajan pensando en lo institucional sino en sus intereses particulares.

En busca de un control de daños originados por los hechos vandálicos y en prevención de la continuidad de la Liga 1, este fin de semana la Policía Nacional del Perú y la Federación Peruana de Fútbol se reunieron con representantes de las barras organizadas de Universitario de Deportes, Alianza Lima y Sporting Cristal con la finalidad de establecer un diálogo destinado a respetar las normas establecidas durante la pandemia y el estado de emergencia que obliga a que los hinchas sigan a sus equipos desde sus hogares.

Diálogo con las barras en busca de cierta calma

Como una manera de resarcir los desmanes producidos y mejorar la imagen dañada ante la opinión pública, delegados de las barras junto con el comandante general de la Policía Nacional, Orlando Velasco Mujica; el secretario general de la FPF, Óscar Chiri, el presidente de la Agremiación de Futbolistas Profesionales del Perú, Roberto Silva y el alcalde La Victoria, George Forsyth, realizaron una donación de alimentos, ropa para el frío y veinte ollas comunes para las decenas de familias que habitan el asentamiento humano Ciudad de Gosen, también conocido como ‘Ticlio Chico’, en el distrito de Villa María del Triunfo. Una acción similar también se realizó en el asentamiento humano San Isidro Labrador del distrito de San Juan de Lurigancho.

Las autoridades esperan que los hinchas respeten las reglas.

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