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Lozano, el acusado por delitos que seguirá al frente de la FPF

43 presidentes de clubes profesionales y departamentales decidieron que Agustín Lozano siga al frente de la FPF a pesar de las múltiples denuncias por corrupción.

Redacción ONCE
Lima - 3 enero 2021

En el mundo del fútbol, el 2021 empezó con una mala noticia por la decisión que tomó la Asamblea General de Clubes celebrada el 28 de diciembre de 2021, en la cual se acordó que Agustín Lozano Saavedra continúe como presidente de la FPF a pesar de que todos los plazos están vencidos y a pesar de que se trata de un personaje que está descalificado para ejercer dicho cargo.

A las continuas denuncias por malos manejos en el ámbito deportivo, se suman las denuncias en la justicia común. En efecto, el Presidente de la Junta de Fiscales Superiores de Lambayeque, Dr. Jorge Juan Arteaga, informó mediante Carta Nº 000168-2019-MP-FN que, de acuerdo al sistema informático del Ministerio Público, Lozano tiene entre denuncias ingresadas, archivadas y en trámite, una total de 25 investigaciones fiscales. Una persona con esos antecedentes está descalificado para ocupar el más alto cargo de la FPF no solamente porque un hombre con problemas vinculados a denuncias por diversos delitos carece de la credencial para representar al país sino también porque no cumple con un requisito esencial exigido por la FIFA: la idoneidad para el cargo.

En efecto, el artículo 13 del Código de Ética de la FIFA señala que “Las personas sujetas a este Código deberán valorar el impacto que su conducta pueda tener en la reputación de la FIFA, y deberán, por lo tanto, comportarse con dignidad y de manera ética y actuar con absoluta credibilidad e integridad en todo momento”. Ese mismo artículo añade que “deberán abstenerse de ejercer o tratar de ejercer toda actividad o de adoptar un comportamiento que pudiera interpretarse como una conducta inapropiada o pudiera despertar sospechas de ello”. Es decir, no se exige una condena concreta. La FIFA exige que, para un cargo deportivo, se tenga una conducta de buen ciudadano. Sin embargo, como la corrupción está institucionalizada, la propia FIFA mantiene en el cargo a Lozano. (Ver https://once.pe/mosengo-omba-el-funcionario-fifa-que-aprobo-la-permanencia-de-lozano/)

No hay que olvidar que Lozano tiene el cargo de presidente de la FPF en calidad de interino, pues ejerce la función por encargo desde que Edwin Oviedo, el anterior presidente, marchara a prisión. Aquí asoma otra situación irregular: carece de todo sentido que ese interinato, que por definición es transitorio, tenga que seguir vigente hasta diciembre de 2021, es decir, tres años de interinato. Es decir, carece de legitimidad porque un encargado temporal no puede convertirse en titular permanente.

Las 25 denuncias fiscales de Agustín Lozano abarcan un amplio abanico de materias penales: usura, fraude en la administración de persona jurídica, usurpación, abuso de autoridad, colusión (acuerdo para defraudar), negociación incompatible, aprovechamiento indebido del cargo, delito contra la administración pública, delito contra la voluntad popular, ostentación de distintivos de función que no ejerce, delito contra la fe pública, corrupción de funcionario público, delito contra la vida, el cuerpo y la salud.

Ninguno de estos antecedentes fueron tomados en cuenta por los 43 dirigentes que votaron a favor de que siga al frente de la FPF. Apenas cinco clubes tuvieron la dignidad de oponerse y como decorado aparecieron cuatro que se abstenían. Esa vergonzante mayoría de 43 clubes que, en realidad, son 43 presidentes sospechosos de recibir presuntas prebendas conforme al estilo Lozano, se prestaron a que el actual presidente interino de la FPF prolongue su mandato, hasta el 31 de diciembre de 2021. También seguirán en funciones los integrantes de su Junta Directiva que, como es público, también están implicados en el bochornoso Caso de Reventa de Entradas.

Resultados de la votación de la Asamblea General de Clubes.

Un sector de clubes profesionales y casi la totalidad de clubes departamentales han decidido que el fútbol peruano siga en manos de un hombre como Lozano que está acusado por la comisión de diversos delitos. La crisis del fútbol es grave. El silencio de la mayoría de la prensa es muestra de complicidad. Y la inacción de las autoridades peruanas que deberían poner fin a esta grotesca parodia, significa avalar la impunidad. Con tanto silencio cómplice ¿Alguien se quejará después de que Perú no clasifique al Mundial Qatar 2022? 

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