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Mosengo-Omba, el funcionario FIFA que aprobó la permanencia de Lozano

Es Director de Federaciones de la FIFA. Lo acusan por corrupción. Es autor de la carta aprobando que Lozano siga hasta diciembre de 2021 como presidente de la FPF.

Agustín Lozano y Véron Mosengo-Omba.
Umberto Jara
Lima - 3 enero 2021

Agustín Lozano. Está acreditada su condición pública más notoria: revendedor de entradas. Tan comprobada que la propia CONMEBOL, que avala sus fechorías, lo sancionó por tal hecho. No lo destituyeron como correspondía pero las pruebas fueron tan evidentes que nadie, ni la CONMEBOL, discute su condición de revendedor de entradas.

Ese personaje dedicado a la reventa de entradas, armó una Asamblea General de Clubes el 28 de diciembre pasado, para extender su mandato hasta el 31 de diciembre de 2021. Fueron diversas las argucias que fue tejiendo para un acuerdo que, por sus oscuridades, carece de valor y convierte a Agustín Lozano Saavedra en un presidente de la FPF sin ninguna legitimidad.

En primer lugar, recurrió a establecer la argucia de una “Hoja de Ruta” (¿Recuerdan ese término Hoja de Ruta estrenado por Ollanta Humala y Nadine Heredia?). Esta vez la hoja de ruta fue un entuerto entre Lozano, Chiri y un funcionario de la FIFA.

La historia se inició en julio pasado porque si algo tenía claro Lozano era el atornillarse al verde sillón de la FPF. Bajo el pretexto de que la pandemia Covid-19 había alterado todos los calendarios al presidente interino no le era posible convocar a elecciones y por esa razón pedía que las elecciones se realicen el 31 de diciembre de 2021. Es decir, ampliaba su presencia como titular de la FPF en un año más. El argumento es bastante torpe porque se basa en señalar que la pandemia impide convocar a elecciones porque las reuniones no son posibles y, sin embargo, a través de una asamblea virtual —que sí es posible— Lozano logró extender su mandato. Entonces, si era factible la asamblea que le amplió el plazo ¿por qué no se podía convocar a una asamblea para elegir un nuevo presidente?

Este engaño no es reciente. Se echó a andar el 31 de julio de 2020 cuando Oscar Chiri, en su función de secretario general de la FPF, “consultó” a la FIFA una hoja de ruta confeccionada ¿por la FIFA? No. Confeccionada por los propios Lozano y Chiri indicando que se quedaban hasta el 31 de diciembre de 2021. Reiteramos: no fue la FIFA quien puso la fecha sino los propios beneficiados.

Ahora bien, cualquier ciudadano honesto dirá ¿por qué la FIFA aceptó ese acto unilateral e indebido? La respuesta es sencilla: porque la FIFA sigue siendo una entidad corrupta que protege a sus dirigentes corruptos. La muestra es que la consulta de Chiri fue respondida con prontitud el 7 de agosto de 2020, señalando que “el mandato de la actual Junta Directiva de la FPF deberá quedar conformada como tal y será extendida hasta el 31 de diciembre de 2021”. La carta fue firmada por un personaje llamado Véron Mosengo-Omba, Director de Federaciones Miembro.

Documento oficial de la FIFA.

¿Quién es Véron Mosengo-Omba?

Es un ciudadano africano originario de la República del Congo cuyo único mérito es haberse hecho amigo de Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, quien lo nombró a dedo en el cargo que hoy ostenta: Director de Federaciones Miembro de la FIFA. Este señor Mosengo-Omba está implicado en la desaparición de 24 millones de dólares de las arcas de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) episodio que Infantino evitó que sea investigado a través de su Comité de Ética, el mismo comité que no ha querido analizar las denuncias contra Agustín Lozano.

Verón Mosengo-Omba, concedió un año más a Lozano en el sillón de la FPF.

No es el único caso en que está implicado Véron Mosengo-Omba. En marzo de 2020 debían realizarse las elecciones de la Federación de Fútbol de Zambia pero, al existir ilegalidades, un Tribunal de Justicia de Zambia ordenó la suspensión del proceso electoral y Mosengo-Omba, desde su cargo de FIFA, se opuso a tal decisión generando un conflicto cuya resolución fue pospuesta por la misma razón con la que han amparado a Agustín Lozano: la pandemia por el coronavirus.

Como podrá notarse, la FIFA usa un argumento absurdo al señalar que las federaciones de fútbol (corruptas) no pueden hacer elecciones por efectos del Covid-19 mientras, por ejemplo, la primera potencia del mundo como los Estados Unidos de Norteamérica convoca a millones de personas para celebrar elecciones presidenciales. Se trata de un argumento ficticio para mantener en el cargo a dirigentes corruptos que tienen la obligación de acatar los mandatos de la FIFA y la CONMEBOL.

Lo concreto es que la hoja de ruta que le permitió a Lozano tener el argumento para extender su cargo como presidente de la FPF, fue aprobada y avalada por un funcionario que, al igual que el peruano, también denuncias por corrupción.

La Asamblea que determinó que Lozano y su Junta Directiva sigan en funciones durante el año 2021 tiene otros dos aspectos cuestionables.

Han aprobado Estados Financieros ocultando la Auditoría Forense realizada por la firma Price Waterhouse Cooper, con lo cual los votantes han avalado una ilegalidad cometida por Lozano & Chiri y han avalado un asunto que tiene que ver con el mal manejo de dinero que, según más de una versión, rondaría los 70 millones de soles cuyo destino no se conoce. Los dirigentes que dieron su voto por presuntas prebendas, tendrán a futuro responsabilidad penal porque el oscuro manejo financiero, tarde o temprano, será materia de juzgamiento contra Agustín Lozano, Oscar Chiri, la Junta Directiva de la FPF y quienes se prestaron a extender la impunidad.

El otro aspecto grave es que la Asamblea de Clubes celebrada el 28 de diciembre de 2020, ha sido tan irregular que nadie sabe quiénes han sido los votantes, quiénes emitieron votos a favor, quiénes votaron en contra y quiénes se abstuvieron. El informal Agustín Lozano, en la asamblea realizada de manera virtual, solamente hizo aparecer en pantalla los resultados finales. ¿Quién hizo el control de asistencia? ¿Quién hizo el conteo de votos? ¿Quién verificó la validez y la titularidad de cada voto? Nadie lo sabe. Todos los ciudadanos hemos visto que, por ejemplo, en el Congreso de la República existe una pantalla en la cual se verifican y se individualizan los votos porque eso es parte de la legalidad. En cambio, Lozano, exponente de la cultura chicha, puso en pantalla los resultados finales y pretende el amén de todos.

Así empieza el fútbol peruano el 2021. ¿Alguien se anima a poner orden? ¿Alguien se anima a denunciar y frenar tanta impunidad? o, más bien, ¿Continuará la complicidad de quienes favorece la impunidad de Lozano & Cía?

Manejos indebidos que permiten una vida de lujo que no se conseguiría trabajando.
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