Nueva administración ¿nuevos aires?

Envuelto en conflictos desde hace años, Universitario de Deportes tiene a Sonia Alva como nueva administradora. ¿Logrará tener una buena gestión?

Sonia Malena Alva Rodríguez.
Félix Flores
Lima - 16 agosto 2020

La mañana del viernes 4 de julio del 2014, Rocío Chávez se derrumba sin poder contener el llanto.  Sostiene unas flores en la mano y sabe que es el adiós. Hasta ese momento ella era la administradora de Universitario de Deportes, pero debía entregar el cargo en la cancha del estadio Monumental a Fernando Bravo de Rueda, nombrado por la SUNAT. A partir de ese día, nada fue igual en la ‘U’. 

Previo a eso, la administración de Chávez había logrado empezar a paliar la crisis económica de un club destruido por sus dirigentes de antaño. Llegada en abril del 2012, Rocío Chávez ordenó en algo la casa, tuvo gran afinidad con el plantel y, en el ámbito deportivo en 2013, no le pudo ir mejor: logró la ‘estrella 26’ para el cuadro crema. Universitario venció por penales a Real Garcilaso y ganó aquel campeonato nacional. Parecía el resurgir de las cenizas. 

Sin embargo, desde que Fernando Bravo entró a las oficinas merengues el caos fue mayor. En el 2014 los jugadores empezaron a quejarse del distanciamiento con la administración y con lo deportivo. El club terminó cuarto en el Apertura y séptimo en el Clausura, apenas lograron ingresar a la Copa Sudamericana 2015. Para colmo, Bravo de Rueda anunció que en setiembre de 2014 se bajarían los sueldos de los futbolistas que más ganaban. 

Pero sucedió otro cambio de timón. La SUNAT, que al parecer piensa que el club es un juguete, decidió que el administrador vigente no continúe en el cargo. Entonces, en febrero del 2015 nombró a quien sería líder de uno de los dos bandos de la guerra por venir: Raúl Leguía, representante de la empresa Solución y Desarrollo Empresarial.

La guerra Leguía-Moreno 1

Con la administración de ‘Los Leguía’, Raúl y Humberto al frente, las cosas no pudieron ir peor y la institución naufragó en un mar de pésimas decisiones. El improvisado plan de reestructuración no ofrecía las garantías para llegar al punto del pago de deudas y estabilidad económica. Pero, aun así, se empezó a despilfarrar el poco dinero que había. La administración despidió al entrenador Óscar Ibáñez y contrato al colombiano Luis Fernando Suárez quien llegó con cartel y a cobrar un sueldo altísimo. 

Los resultados en la cancha no se dieron y Suárez, previo arreglo de miles de dólares, dejó el club tras una serie de fracasos. Tuvieron que recurrir al ex futbolista Roberto Chale quien salvó el año y hasta logró el título del Apertura 2016. Es allí cuando la situación da otro giro más: En el partido que se juegan en el Poder Judicial, Gremco logró una resolución a su favor y se volvió acreedor mayoritario, sacando del camino a SUNAT y los hermanos Leguía en octubre de ese 2016. Finalmente colocaron a Carlos Moreno quien tuvo seis meses para presentar (al fin) un plan de reestructuración.  

Raúl Leguía y Carlos Moreno

Mientras en las canchas, el equipo andaba de tumbo en tumbo (fue aplastado 6-1 en el global por Emelec en Copa Sudamericana) en oficinas la cosa no iba mejor. En una carrera contra el tiempo, en febrero del 2017, se aprobó el plan de reestructuración y se evitó que el club entrara en liquidación. Pero días después una noticia que salió a la luz sacudió al club: Universitario de Deportes debía 403 millones de soles. Bajo las administraciones designadas por la SUNAT, lideradas por Rocío Chávez, Fernando Bravo de Rueda y Raúl Leguía, la deuda se había incrementado en 157 millones de soles.  

Carlos Moreno se mantuvo en el cargo y llegó una crisis en 2018, el equipo crema estaba en los últimos lugares y peleaba para mantenerse en primera. Cada partido fue un parto y, finalmente, el nuevo entrenador Nicolás Córdova terminó uniendo a todos y Universitario se salvó de perder la categoría, en uno de los años más vergonzosos de su historia. Pero lo peor estaba por venir, ya que en julio del 2019, la SUNAT, tras ganar un partido más en el Poder Judicial, regresó a los Leguía a la administración. Moreno no aceptó y la guerra se desató.  

La guerra Leguía-Moreno 2

 “Estoy preocupado porque la experiencia con esta empresa ha sido muy mala. Creo que no tienen la capacidad para poder asumir este reto importante, optaron por la peor alternativa, cuando hubo otras mejores”, dijo Moreno tras dejar el cargo. Tanto este administrador, como los Leguía se empezaron a lanzar improperios de todo tipo en los medios de comunicación y el club, mientras tanto navegó en la incertidumbre. 

Un solo ejemplo de ello se daba en la parte del comando técnico: Ángel Comizzo fue elegido por Carlos Moreno para dirigir al club crema, pero la administración Leguía decidió no contar con él desde diciembre del 2019, cuando había terminado su contrato. Entonces contrataron al entrenador uruguayo Gregorio Pérez quien se ganó el cariño de la hinchada y los resultados deportivos taparon en algo el caos interno. Hasta que llegó otro giro en la historia crema. 

Gremco sacó un nuevo as bajo la manga tras lograr distintas resoluciones a su favor en el Poder Judicial y se volvió acreedor mayoritario con lo que retornó a Carlos Moreno a la administración de Universitario en febrero del 2020. “Tomamos el cambio de administración como una noticia muy triste para Universitario porque son personas que van a hacer lo que hicieron antes: tratar de vender los activos del club. Todo lo tienen coordinado”, dijo un enfadado Leguía.  Moreno no demoró en tomar decisiones: sacó a Jean Ferrari del cargo de gerente deportivo y, tras la llegada de la pandemia del coronavirus, decidió despedir en junio a Gregorio Pérez y regresar a Ángel Comizzo. 

Carlos Moreno presentando a Comizzo como DT.

Los Leguía se atrincheraron en las sedes del club y nunca la pusieron a disposición de Carlos Moreno. Hubo una lucha intensa, se dijeron de todo y nadie cedió, pero las decisiones mayores de sacar al técnico Gregorio Pérez y devolver a Comizzo era parte de esa esa lucha de ambos bandos.            

Pero todo tomó otro matiz cuando la Federación Peruana de Fútbol sancionó por dos meses a Carlos Moreno, debido a su mal comportamiento con la Comisión de Licencias. Aunque antes Indecopi ya le había quitado el registro de administrador concursal. Universitario se quedaba sin su administrador y a Gremco solo le quedaba nombrar a otra empresa.       

Sonia Alva en escena

La Junta de Acreedores con Gremco como principal acreedor, vía zoom, designó el lunes de 10 agosto a Sonia Malena Alva Rodríguez para tomar las riendas del club. La profesional es la socia fundadora y Gerente General de Alva Legal Asesoría Empresarial SAC., empresa constituida en el año 2013. Su especialidad es resolver crisis empresariales y recuperación de créditos. 

Sonia Malena Alva Rodríguez.

La experiencia de Alva —de siete años en el mercado y reconocida abogada— se empezó a notar a las pocas horas de asumir. Esto porque afrontó una huelga de 48 horas del plantel profesional que se quejaba de los salarios atrasados (tres meses reducidos y dos impagos) y además la logística del club estaba por los suelos. ¿La razón? la anterior administración, Solución y Desarrollo Empresarial, se negaba a soltar las ‘llaves de ‘Campo Mar’, el estadio ‘Lolo’ Fernández y el estadio Monumental. Este último no inscrito para ser sede de la Liga1 por problemas internos.  

 Sonia Alva decidió tomar ‘el toro por las astas’. El miércoles 12 de agosto se apersonó a la sede de Playa del Colegio San Agustín, donde entrena el equipo para charlar con los jugadores. Hubo acuerdo y los cremas retomaron a las necesarias prácticas para encarar la Liga1.

Un día después, por espacio de seis horas se reunió con representantes de Solución y Desarrollo y logró ‘destrabar’ el tema. ‘Campomar’ y el Monumental regresaron al servicio del club.  Esto fue oficializado en un comunicado. 

Sonia Alva reunida con el primer equipo de la U.

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