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Perú, la Copa América y un balance que muestra buen futuro

La Copa América sirvió como un laboratorio de ensayo. Los resultados han sido alentadores. Perú continuará los partidos de la Eliminatoria rumbo a Qatar 2022 con jóvenes talentos que han logrado convencer a Gareca.

Aníbal Ingunza
Lima - 11 julio 2021

El 14 de junio de este 2021 un grupo de hombres abordó un vuelo a Brasil con la mira puesta en ser mejores. Entre estadios en silencio, el idioma portugués por todos lados y traslados a Goiania, Río de Janeiro y Brasilia lograron su cometido. La selección peruana regresa al país con la misión cumplida y un futuro alentador. Nombres nuevos se ganaron su lugar saltando a la palestra, otros pidieron ‘pista’ y hay quienes pueden haber empezado su despedida entre honores. La Copa América volvió a ser el laboratorio exitoso que utilizan para mejorar y destacar el comando técnico encabezado por Ricardo Gareca e integrado por Néstor Bonillo, Sergio Santín y Nolberto Solano.

Gareca con la Copa América logró un importante recambio generacional.

Previo a viajar y a confirmar la lista del plantel para este torneo de selecciones, el entrenador del combinado nacional se reunió con sus colaboradores más cercanos. Buscaba hacer un balance de la temporada que había arrancado en octubre del 2020. Eran seis partidos por eliminatorias, un solo triunfo, cuatro derrotas y aquel empate contra Paraguay del debut. Poco para lo que aspiraban. Solo estaban resaltados el despertar goleador de André Carrillo, el aporte de Renato Tapia y la posibilidad que asomaba en Gianluca Lapadula dado su buen partido en Quito. Nada más. Entonces, tal como pasó en la Copa América Centenario 2016, Gareca decidió que los días de estancia en Brasil tenían que ser utilizados para algo nuevo.

Y si hace cinco años aquel torneo sirvió para clausurar el pasado etiquetado como “Los cuatro fantásticos” y dar la oportunidad a Edison Flores, Raúl Ruidíaz, Aldo Corzo, Miguel Trauco y otros más, esta Copa América 2021 también concluyó con nuevos nombres que serán parte de la batalla por llegar al Mundial de Qatar 2022. Empecemos con la referencia de ataque, Gianluca Lapadula. Esta era la ‘prueba de fuego’ para el jugador del Benevento y la pasó con creces. Se acopló dentro y fuera de la cancha con sus compañeros, metió goles y asistencias y dejó en claro que es el mejor ‘9’ que tiene Perú en este momento. Esto por la inactividad de Paolo Guerrero y el inevitable retiro de Jefferson Farfán. Con Lapadula, hemos ganado un jugador distinto y diferente. Sin complejos y con formación europea. 

Con Lapadula la selección encontró la cuota de gol que se necesitaba.

Un centro delantero que juega en constante movimiento para crearse espacios, que sabe tirar las diagonales, que entiende el juego en conjunto, sabe cómo evitar la posición adelantada y le añade a sus virtudes la fuerza para ir al choque y una entrega que todos aplauden. Gianluca Lapadula empieza a suplir la falta de gol endémica de la selección. Basta un ejemplo: el ítalo-peruano suma 3 goles en 10 partidos con la ‘bicolor mientras que Raúl Ruidíaz hizo 4 (2 oficiales) en 47 encuentros. Lapadula llegó para quedarse y es mérito de Ricardo Gareca mantenerlo en el radar pese a que no pudo unirlo al grupo en 2016.

En la misma posición de delantero está Álex Valera. Un atacante más combativo que técnico que seguramente quedará en el ‘universo’ de convocables, pues, demostró en los pocos minutos que jugó que a nivel internacional no rehúye los retos. Ya en su primer año con la ‘U’ hizo goles en la Copa Libertadores. 

Lo de Santiago Ormeño da para seguir observándolo porque es otro tipo de ‘9’. No está presente todo el partido en el área, sino que baja a participar en el armado de la jugada y eso le da a la selección otro tipo de atacante. Mientras esa variedad aumente las soluciones serán más amplias.

Santiago Ormeño y Raziel García: dos opciones con potencial para las Eliminatorias.

Centrémonos ahora en la volante. El gran ingreso de Raziel García ante Brasil le ha dado a Ricardo Gareca la chance de tener un jugador que no es el típico carrilero o extremo como Carrillo, Flores, Polo sino alguien con trato de pelota por el centro y dúctil para el armado de juego. Ahora tenemos una alternativa al inamovible Christian Cueva. Raziel Garcíale suma a su buen trato de balón, inteligencia para el pase y disparo de media distancia.

En la misma zona, apenas pudo jugar unos minutos Martín Távara pero es un buen prospecto que está llamado a una de las misiones más difíciles: convertirse en el sucesor o alternativa de Yoshimar Yotún. Ambos comparten características: zurdos, buen pase, buena pegada, gran panorama. La experiencia del hombre del Cruz Azul saca mucha ventaja sobre el jugador de Sporting Cristal pero ir construyendo un reemplazo a Yotún es fundamental. La eliminatoria está llena de lesiones o suspensiones y hay que estar listos.

La experiencia de Yotún le da solidez a la selección.

Retrocedemos ahora hasta el sector defensivo. Punto aparte para Christian Ramos. Ricardo Gareca lo llevó a la Copa con 32 años y para que sea el líder y más experimentado de la última línea. Jugó mal contra Brasil ambos partidos y se ganó duras críticas. Pero es el mismo jugador que fue parte fundamental en la clasificación a Rusia 2018. Ramos nunca puso una excusa para no jugar por derecha, izquierda o hasta de líbero. El zaguero de César Vallejo seguramente continuará con la confianza del entrenador y estará presto a trabajar cuando lo llamen.

La defensa central va a lucir modificaciones. La irrupción de Alexander Callens es una de las mejores noticias de la Copa. Recio, fuerte, bien por arriba y aplicando velocidad, el jugador del New York City es totalmente distinto de aquella versión suya en 2014 cuando jugó amistosos. La MLS no solo le ha dotado de confianza, sino también de sapiencia para medirse a grandes figuras. Si en el torneo norteamericano se enfrentó a Zlatan Ibrahimovic o ‘Chicharito’ Hernández, en la Copa América le ganó el duelo a Duván Zapata o Everton. Vamos a necesitar que mantenga el nivel para lo que viene. 

Callens transmite confianza y seguridad en la línea defensiva.

También en la defensa central, Anderson Santamaría parece haberse dado cuenta que debe seguir creciendo y no perdiendo el tiempo con chicas de la farándula. El zaguero del Atlas mexicano probó tener gran anticipación y saber ‘pegar’, a diferencia de un Carlos Zambrano que lleva esto último al límite y que, al parecer, no volverá a la selección.

Luis Abram fue titular solo en el primer partido contra Brasil, donde jugó mal al igual que todo el equipo, y entró contra Venezuela. Habiéndose despedido ya de Vélez Sarsfield, en una decisión que esperemos no haya sido equivocada, resta saber dónde jugará y si en su nuevo club podrá ser titular. Por el bien de la selección, esperemos que todo esto se concrete. 

Finalmente, los laterales. Luis Advíncula y Miguel Trauco fueron insustituibles en los últimos años y costaba encontrar otros nombres. Aldo Corzo se transformó en el ‘Plan B’ más utilizado por la derecha, mientras que Nilson Loyola no pudo quedarse en el radar del comando técnico para reemplazar a Trauco. En esta Copa, Marcos López escribió su nombre con letras de neón. El jugador de San José Earthquakes asimiló con clase la mutación de extremo con gol a marcador izquierdo productivo. Marca, presiona, tiene salida clara y centra bien.

Marcos López bloquea el juego de Neymar.

En la derecha, con pocos minutos de juego, Jhilmar Lora parece anunciar que puede ser la la alternativa a Corzo quien, si bien pone mucha entrega y concentración, es nulo en las proyecciones y no contribuye al volumen ofensivo. Lora es un prospecto que irá creciendo porque está en los lugares adecuados para su formación: la selección y Sporting Cristal.

Perú volvió a casa con una buena actuación —ubicado entre los cuatro mejores del torneo— y, sobre todo, el retorno fue con muchachos que partieron siendo una esperanza y regresan convertidos en una realidad.  

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